No es una novedad que Adrián Gordillo, el actor que interpretaba a 'El Mecos' en Aída, está atravesando una complicada situación personal y económica desde hace meses. En las últimas horas, su nombre ha vuelto a estar bajo los focos mediáticos.
El 11 de enero salieron a la luz una serie de imágenes en las que se ve al actor junto a su hermano saqueando coches aparcados. El vídeo, publicado en 'El tiempo justo', muestra cómo ambos rompen las lunas de los vehículos, fuerzan cerraduras y roban materiales valorados en unos 4.400 euros.
Cuenta 'La Razón' que el robo se produjo el pasado 8 de enero hacia las 6:20 horas de la mañana. El actor llega a asaltar seis vehículos que estaban estacionados en las inmediaciones de un taller mecánico. Las actuaciones provocaron desperfectos y daños en los vehículos.
Según ha denunciado en el citado programa de televisión, Gordillo asegura que fue un acto de venganza porque a su hermano "le jodieron su coche y le dejaron a deber 4.000 euros". Su relato asegura que no hicieron nada: "No hicimos nada, abrimos los coches a ver si había algo y no había nada, absolutamente nada, estaban desguazados (...). Nos debe 4.000 euros y nos tomamos la justicia por nuestra mano. Todos los coches son de ese chico y a todos los estafa", sentenció.
Del éxito a la precariedad
El actor madrileño saltó a la fama con solo 13 años al ganar un Goya por el cortometraje "Sueños", seguido de su rol en 'Aída' durante casi una década y participaciones en cine y televisión. Sin embargo, tras el estrellato juvenil, su carrera se estancó por completo, pasando de la cima a no recibir "ni un WhatsApp" ni pruebas de casting.
Ahora, con un hijo de cuatro años a su cargo y obligado a pagar una pensión sin ingresos fijos, vive en una habitación compartida de 15 metros cuadrados con su hermano en un piso con otras cinco personas. "No estoy abajo, estoy en el infierno". "Lo estoy pasando fatal. No tengo ni para comer", confesó el pasado mes de diciembre para el citado programa. "He pasado de tener un Goya y mil amigos a no tener nada", "a nadie que me apoye", dijo entonces.

