El 5 de diciembre de 2023, la magistrada Raquel Chacón, titular del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Torrejón de Ardoz, dictó una sentencia considerada pionera al desestimar la demanda presentada por los Testigos de Jehová en España contra la Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová.
La organización religiosa cuestionaba el uso de la palabra "víctimas" en el nombre de la asociación, pero la jueza avaló la legitimidad de la entidad y dio credibilidad a los testimonios de antiguos miembros que denunciaban prácticas coercitivas dentro de la comunidad, como el aislamiento social, el ostracismo o el encubrimiento de abusos.
El caso inspiró el pódcast de investigación 'Los expulsados del paraíso', coordinado por el periodista José Ramón Navarro-Pareja para el diario ABC, que posteriormente dio lugar a la serie documental Sobrevivir al Paraíso: Más allá de los Testigos de Jehová, disponible en la plataforma HBO.
Más de uno ha contado con la participación del propio Navarro-Pareja, así como con dos de los protagonistas de esta investigación: Soraya Nárez, autora del libro 'No somos parte del mundo: Mi historia como testigo de Jehová y cómo conseguí escapar hacia la libertad', e Israel Flórez, fundador de la 'Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová'.
Abusos encubiertos
Flórez explicó que dejó de asistir a los actos de la organización en 2005 y que fue expulsado en 2008 sin haber sido informado previamente. La decisión de crear la asociación llegó años después, tras el suicidio de su hermana, que se había sometido a uno de los llamados "comités judiciales" internos de los Testigos de Jehová, una especie de sistema disciplinario paralelo dentro de la organización. También relató que, cuando confesó dentro de la congregación haber sufrido abusos sexuales cuando tenía cinco años, los responsables de estos comités no tomaron ninguna medida.
Los Testigos de Jehová son una confesión religiosa originada en Estados Unidos con un fuerte componente milenarista: creen que el fin del mundo está próximo y que solo se salvarán quienes pertenezcan activamente a la organización. La expulsión no solo implica, según relataron los invitados, una condena espiritual dentro de la doctrina del grupo, sino también una ruptura social completa. Soraya Nárez explicó que desde niña su vida estuvo completamente condicionada por la pertenencia a la organización: no podía asistir a cumpleaños de compañeros de clase ni relacionarse con ellos fuera del horario escolar.
Aun así, Nárez subrayó que muchos de los miembros actúan convencidos de estar haciendo lo correcto. "Yo también los considero víctimas de la organización", afirmó. Según explicó, cualquier persona ajena a los Testigos de Jehová es considerada una mala influencia, y la amenaza de perder el contacto con la familia en caso de expulsión constituye, a su juicio, "una forma de coacción muy clara".
una forma de coacción muy clara
Una estructura compleja
Durante la conversación también se abordó la compleja estructura interna de la organización. El primer nivel es el de 'publicador', categoría a la que pueden pertenecer tanto miembros bautizados como no bautizados. El bautismo suele realizarse en torno a los 12 años y supone un compromiso de obediencia a la organización y a sus normas.
A partir de ahí, los fieles participan en actividades de predicación puerta a puerta —en los años noventa, según explicaron, se exigían hasta mil horas anuales—. Existen además responsabilidades internas en los centros de culto, reservadas exclusivamente a hombres, debido a la división de roles de género dentro de la organización.
Por encima de estos niveles se encuentran los siervos ministeriales, los ancianos de cada congregación y los superintendentes que visitan periódicamente las comunidades. Estos responden ante el Comité de Sucursal que dirige la organización en España, cuya sede se encuentra en Aljalvir. Por encima de esta estructura se sitúa el Cuerpo Gobernante, con sede en Warwick (Estados Unidos), formado por un reducido grupo de hombres que fijan las directrices doctrinales. "En la organización lo que prima es el orden", resumió Flórez. En España existen alrededor de 1.400 congregaciones, unos 625 centros de culto y 120.000 fieles.
Un modelo endogámico
Según explicó Nárez aunque la organización ha introducido algunos cambios tras diversos procesos judiciales, estos han sido mínimos. Por ejemplo, sigue estando prohibido relacionarse con quienes son considerados "apóstatas", es decir, antiguos miembros que critican públicamente a la organización.
El periodista también destacó que se trata de un modelo muy endogámico, en el que la pertenencia suele transmitirse de padres a hijos y donde las conversiones externas son poco frecuentes. En muchos casos, añadió, la predicación se dirige especialmente a personas migrantes que llegan a España con escasa red de apoyo.
En el plano personal, Soraya Nárez explicó que ha conseguido recuperar el contacto con su madre y con su hermana después de que ambas abandonaran la organización. Sin embargo, su padre sigue siendo miembro activo y ella no puede mantener ninguna relación con él.
Una situación similar vive Israel Flórez: sus padres continúan dentro de los Testigos de Jehová y evitan cualquier contacto con su hijo. "No tengo vida desde 2005 hacia atrás", afirmó. "Todo lo que tenía eran los Testigos de Jehová".
