Facua-Consumidores en Acción ha denunciado a Isla Mágica, Parque Warner, Port Aventura y Terra Mítica ante el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 por impedir la entrada con comida y bebida a sus instalaciones con el objetivo de que los clientes compren en los establecimientos o máquinas expendedoras "a precios mucho más caros", lo que considera una "práctica abusiva".
A través de un comunicado, ha solicitado al Ministerio la apertura de expedientes sancionadores porque vulneran el Real Decreto Legislativo 1/2007 de 16 de noviembre por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, así como otras leyes complementarias.
En otros parques europeos sí se permite la entrada con comida y bebida
Facua ha comparado lo que hacen en varios parques europeos como Disneyland Paris y Parc Atérix (Francia), Europa-Park (Alemania), Legoland Windsor Resort (Reino Unido) o el Parque de los Jardines de Tivoli (Dinamaca) y ha descubierto que en ninguno de ellos se producen "estos abusos en el ejercicio del derecho de admisión". Es más, Facua asegura que en todos ellos se puede acceder con comida y bebida de fuera.
Tanto Parque Warner como Terra Mítica se basan en cuestiones de higiene y seguridad para tomar estas medidas, pero Facua, a su juicio, las considera "injustificadas". En el caso de Isla Mágica o Port Aventura no aparece en su web ninguna explicación sobre por qué no permiten a los consumidores acceder con alimentos o bebidas.
De igual manera, Facua ha reiterado que la decisión de no dejar a la gente acceder con bebida y comida de fuerza no alude a ninguna necesidad de preservar la higiene o la seguridad, sino que únicamente responde a "motivaciones económicas y al afán de obtener mayores beneficios". Los consumidores se ven obligados a comprar bebida o comida dentro del recinto "a precios realmente superiores a los que podrían encontrar en el mercado", ha denunciado.
La actividad principal son las atracciones; la restauración es complementaria
Con esta práctica, añade, se restringe la libertad de elección de los consumidores y les causa un perjuicio económico. Asimismo, Facua recuerda en su denuncia que la actividad principal son las atracciones, mientras que el servicio de restauración es "una actividad complementaria". "Comer y beber dentro del parque sí está permitido, prohibiéndose únicamente si los alimentos no son adquiridos dentro del parque", ha subrayado en su denuncia.
Por eso, prohibir entrar con comida y bebida de fuera es "una práctica abusiva" tipificada en el artículo 86.7 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. También considera que es una cláusula abusiva prohibida por el artículo 82.1 de la ley porque "en contra de las exigencias de la buena fe" provoca un "desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes".
Igualmente, según la organización, los parques incurren en la imposición indirecta de "servicios accesorios no solicitados", práctica prohibida en el artículo 89.4 de la ley, ya que, teniendo en cuenta que los usuarios pasan muchas horas en estos recintos, necesitan comprar agua y alimentos para satisfacer las necesidades propias de alimentación e hidratación.

