VISITA DEL PAPA

El papa León XIV anima a la "reconciliación y cooperación" e invita a abandonar las "narrativas polarizantes"

En su primer discurso desde el Palacio Real, el Santo Padre ha apostado por un discurso centrado en la paz, en la libertad y en el rechazo al enfrentamiento.

Última hora sobre la visita del Papa a Madrid, en directo: el rey y el papa pronuncian sus discursos en el Palacio Real

Nerea Pardillo

Madrid |

El papa León XIV durante su primer discurso en el Palacio Real

El papa León XIV ha pronunciado su primer discurso en España desde el Palacio Real, donde le han recibido los Reyes, la princesa Leonor, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la infanta Sofía y el resto de autoridades y miembros del Gobierno y la oposición. Así las cosas, el pontífice ha animado a la "reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de la Nación".

El Santo Padre ha recordado que la propia historia de España muestra que "no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad" y, por ello, ha lanzado un "mensaje de paz", aunque ha lamentado que en estos tiempos a algunos les suene "ingenuo" y, a otros, "provocador".

Tras alabar las figuras de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, de quienes ha puesto en valor la capacidad de intuir "la luz en la oscuridad" y la apertura de la mente y el castillo interior, en una época "en apariencia sacudida por terribles desequilibrios y conflictos", León XIV ha avisado sobre "la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las tentaciones".

Apreciar la complejidad, no negarla y vivirla como una bendición

Ha criticado que la dignidad humana no deja "de ser violada", por lo que ha pedido "cultura, interioridad y educación libre" y un lugar en el que "en la conciencia, la libertad y la paz se abrazan". Por ello, León XIV ha invitado "a todos (...) a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes" de la realidad social actual.

Ha pedido "apreciar la complejidad, no negarla y vivirla como una bendición", así como "huir de esos enfoques identitarios", porque aunque parecen aclararlo todo, lo que hacen es "poblar al mundo de fantasmas y enemigos". Por ello, recordando el tema de su primera encíclica, ha criticado a las nuevas tecnologías porque son "un entorno artificial" que exacerba los prejuicios y debilita el pensamiento crítico.

Apela directamente a los responsables políticos, económicos e institucionales

Por ello, ha apelado directamente a aquellos con "responsabilidades económicas, políticas e institucionales" para que den "un salto cualitativo, un cambio de rumbo en las inversiones en educación, universidad e investigación". También, el papa ha cargado contra la creencia de que la seguridad está en "las armas y los muros", cuando en realidad se encuentra en aprender los unos de los otros y "crecer juntos, codo con codo".

En este sentido, ha recordado la presencia del islam en la Península Ibérica, que supuso una "realidad política, cultural y religiosa de larga duración" y un período en el que "no solo hubo confrontación, también se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo".

Por ello, antes de concluir el discurso, ha leído un párrafo de su primera encíclica, Magnifica Humanitas, en el que pide evitar "las palabras que humillan o enfrentan y optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos; no bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos estériles; indiquemos criterios de discernimiento y traduzcámoslos en prácticas de planificación responsable, evaluaciones del impacto humano y social, inclusión a los más frágiles, alfabetización digital, investigación e industria orientadas a la justicia y a la paz".