SOCIEDAD

¿Mito o realidad? El químico delator que es capaz de identificar la orina en las piscinas

El científico y divulgador Daniel Torregrosa asegura que el 95% de la orina es agua.

Lucía Pozo

Madrid |

En la sección de Onda Retro Radio del programa Por fin, de Onda Cero, se desmiente la falsa creencia sobre la existencia de un químico que se aplica en las piscinas y delata si hay orina. Para ello, Mario Viciosa y Jaime Cantizano viajan a los años 80 y 90 cuando se popularizó esta leyenda urbana que sigue vigente en la actualidad.

Las piscinas municipales tuvieron un gran apogeo en la década de los 80 y los 90 como una de las principales alternativas para combatir las altas temperaturas del verano. En este contexto comenzó a difundirse la idea de que existía un químico para identificar el líquido amarillo en las piscinas, pero también aparecieron otros mitos como el de jóvenes que afirmaban haberse quedado embarazadas al bañarse en aguas contaminadas.

El científico y divulgador Daniel Torregrosa aclara en el programa que ese indicador químico podría existir pero por el momento no lo hace, y confirma que sería muy difícil inventarlo porque el 95% de la orina es agua. También explica que el olor fuerte del cloro proviene de las cloraminas, compuestos que se forman al reaccionar el cloro con sustancias como la orina, el sudor, los cosméticos y restos de piel, y que, de no existir, el cloro apenas olería.

Otro mito del verano

La supuesta atracción de las avispas por el cloro es otro de los mitos que desmonta Torregrosa. Según explica, estos insectos se acercan a las piscinas en busca de agua para hidratarse y refrescarse, no por el olor al elemento químico.

Un mito útil que persiste

En la actualidad, algunos mitos, pese haber sido desmentidos, siguen utilizándose como efecto disuasorio. Este es el caso del supuesto líquido identificador de orina en las piscinas, que muchos padres recurren para evitar que sus hijos orinen en el agua. El propio divulgador reconoce durante el programa que él mismo ha utilizado este argumento con sus hijos. Esto demuestra que aunque la ciencia desmonte algunas creencias, estas pueden continuar manteniéndose en el uso cotidiano.