Laura Falcó ha explicado en el programa El Colegio Invisible un curioso método que utilizan en Francia para combatir el calor durante el verano. La copresentadora ha revelado que allí emplean tiza para cubrir las ventanas, ya que, de esta manera, se reduce considerablemente la temperatura en el interior y se evita que el calor entre junto a la luz solar. Ha destacado que se trata de una solución "barata, casera y antigua" que, debido a la alta demanda, está provocando el agotamiento del producto en algunos lugares.
Según ha concretado en el programa, utilizan la tiza porque tiene como componente principal el carbonato de calcio, un material altamente reflectante y resistente a la radiación solar. Eso provoca que, al reflejar la luz del sol, reduzca la entrada de calor, ya que absorbe una cantidad limitada de radiación solar y consigue que tanto el reflejo como la temperatura en el interior sean mucho menores.
Otros métodos que utilizan frente al calor
Utilizan otras técnicas que también resultan efectivas, como la pintura ultrablanca, que puede reducir la temperatura varios grados y es conocida por su capacidad de enfriamiento radiativo. Según ha comentado la copresentadora, investigadores de la Universidad de Purdue revelan que este tipo de pintura podría reflejar hasta el 98,1% de la luz solar frente al 85% que refleja la pintura blanca convencional. Además, debajo de la capa de ultrablanco se puede aplicar una capa de ultranegro, generando así dos capas aislantes. Este método logra una bajada de temperatura de entre siete y ocho grados, tal y como ha explicado Laura Falcó.
Por otra parte, la escritora y copresentadora ha revelado otra técnica que utilizan en Reino Unido. El método consiste en pintar las ventanas con yogur congelado, una práctica que Falcó ha calificado como "una guarrería", ya que, aunque puede disminuir hasta un grado, al secarse "huele". Por este motivo, ha afirmado que no utilizaría esta técnica para combatir el calor.
¿Por qué están utilizando numerosas técnicas?
Durante el programa también han resaltado que el aumento de estas técnicas para combatir el calor se debe a que en Francia no están acostumbrados a las olas de calor que se están produciendo. El país ya afronta la tercera del año, con temperaturas que alcanzan picos de entre 36 y 42 grados centígrados. Además, debido a que muchos lugares no están preparados para estas situaciones, las autoridades han tenido que cerrar 1.800 colegios por falta de climatización, mientras que museos y monumentos icónicos han adelantado sus horarios de cierre para proteger tanto a trabajadores como a turistas.
Una de las consecuencias que está llamando la atención de las autoridades es el alarmante exceso de mortalidad asociado a las altas temperaturas. A esto se suma la sequía, que está causando graves incendios forestales.
