"Muchas veces se justifica la explotación con vocación", afirma con determinación una joven doctora que ha decidido visibilizar lo que para ella es uno de los grandes problemas del sistema sanitario español. Su mensaje, difundido en TikTok a través del perfil de Talent Match, ha conectado con miles de profesionales que viven una situación similar.
Guardias de 24 horas y salarios precarios
Uno de los puntos que más preocupa a esta profesional es la obligatoriedad de las guardias de 24 horas. "Es algo completamente inhumano trabajar durante 24 horas seguidas", asegura. Además del evidente impacto en la salud de los médicos, estas jornadas tienen consecuencias directas sobre la atención que reciben los pacientes.
"Tienes a tu cargo vidas de muchas personas y, muchas veces, nadie es consciente de que si vas al hospital a las 7 de la mañana, la persona que te atiende lleva 23 horas seguidas sin parar de trabajar", denuncia.
Este tipo de turnos, lejos de ser voluntarios, se convierten en un complemento indispensable para que los sueldos lleguen a cifras mínimamente aceptables. Según explica, el salario base de un médico en jornada completa (de lunes a viernes de 8 a 15 horas) ronda los 1.000 euros netos al mes. Con cuatro o cinco guardias adicionales puede sumar entre 1.000 y 1.200 euros más, aunque el coste personal sea muy alto por la ausencia de descanso, dificultades para conciliar y un deterioro progresivo de la salud física y mental.
"Es muy difícil responder a cuánto pagaría por no hacer guardias, porque es lo que redondea el sueldo", reconoce.
Una generación agotada
El testimonio no es aislado. Según el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), más del 65 % de los facultativos menores de 35 años afirman sufrir agotamiento emocional, sobrecarga laboral y problemas para conciliar su vida personal. La falta de inversión tras la pandemia, el colapso en atención primaria, la burocracia excesiva y las listas de espera cada vez más largas agravan una situación que, para muchos, se ha vuelto insostenible.
Este escenario obliga a los más jóvenes a tomar decisiones difíciles como aceptar jornadas abusivas en nombre de la vocación o abandonar el sistema público para buscar mejores condiciones en otros ámbitos. "El cansancio no es solo físico, es estructural", resumen muchos de ellos.
La vocación no basta
La joven médica que ha alzado la voz lo deja claro, la vocación, por sí sola, no debería ser la excusa para mantener condiciones que en cualquier otro sector serían inaceptables. Su mensaje es una llamada urgente a replantear el sistema de salarios dignos, turnos humanizados y carreras profesionales estables son, a su juicio, la única forma de garantizar una sanidad pública fuerte y de calidad.

