El choque entre un AE y un Iryo en Urda (Toledo) el pasado miércoles, que ha dejado, por el momento, 69 muertos y decenas de heridos, ha reabierto el debate sobre la fiabilidad de los sistemas de seguridad ferroviaria en España. José María Goicoechea, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, ha reclamado en Onda Viajera una revisión profunda de los protocolos de circulación y los centros de control.
"Tenemos que darle una vuelta seria a todo esto", ha expresado el experto, que ha propuesto tomar como referencia la gestión de los aviones y su control: turnos de trabajo, más concentración y redundancia de controladores para reducir la posibilidad de fallos humanos.
Goicoechea ha reconocido que "creía que fallaba menos" el sistema automático de control y frenado, más conocido como LZB, que en ese día falló. El ministro de Transportes en una rueda de prensa explicó que en el último año se han detectado cerca de 170 fallos, una cifra que para el ingeniero es "inadmisible".
"El protocolo de actuación ha sido erróneo"
Por eso, se está renovando por otro más moderno, el ERTMS que, tal y como ha explicado Goicoechea, emplea comunicaciones por GSM-R, lo que permite reducir la exposición del cableado de las vías a actos vandálicos o sabotajes. Cabe recordar que la línea Madrid-Andalucía fue inaugurada en 1992.
Si bien, el experto también ha hablado sobre otra posible causa del accidente: el paso al control manual tras el fallo del sistema automático. En este caso, la circulación depende de las señales en la vía y de las decisiones del centro de control de Atocha: "El protocolo de actuación ha sido erróneo", ha lamentado.
"Al tren se le permite reanudar la marcha cuando efectivamente había un tren estacionado que además había comunicado que estaba parado y que no podía arrancar", ha señalado. Para el catedrático, cuando el centro de control conoce la existencia de un tren detenido, debería existir un protocolo "mucho más seguro" antes de autorizar la reanudación de la circulación.
¿Exceso de trenes en circulación?
Sobre si el problema puede ser un exceso de trenes en circulación en la red ferroviaria, Goicoechea ha rechazado esta posibilidad. Aunque ha reconocido España tiene una gran diversidad de fabricantes tras la liberalización del sector, lo que debería suponer "una compatibilidad absoluta, incluso para accidentes".
Por ello, el ingeniero ha señalado que hay que "garantizar y exigir a todos los trenes que circulen en nuestras líneas una compatibilidad mucho más rigurosa que la actual". En ese sentido, la prioridad es aumentar la inversión en mantenimiento, endurecer las pruebas de compatibilidad antes de autorizar la circulación y revisar los protocolos.
Sobre el cierre total de la línea Madrid-Barcelona
Goicoechea ha asegurado que el gasto en mantenimiento por kilómetro de alta velocidad en España podría ser "al menos dos veces inferior" al de países como Alemania. Por ello, considera "innegable" que Adif y el conjunto del sistema necesitan más recursos para conservar la infraestructura y los sistemas de seguridad.
Sobre la posible suspensión temporal del servicio entre Madrid y Barcelona para renovar la línea, ha comentado que es una opción válida, pero con un gran coste social y político. ¿Podría hacerse por la noche? Sí, pero "alargaría las obras, en lugar de un año, cinco años". Además, habría dudas sobre la verificación del sistema, al contrario que una parada completa de la línea 24 horas al día, que cree que sería "más fiable".

