incendios

Un experto forestal alerta: "Cada año tenemos 60 millones de toneladas más de vegetación"

Paco Castañares lamenta que España siga sin corregir un problema que, a su juicio, hace que los grandes incendios sean cada vez más difíciles de controlar: "No aprendemos".

Javier Matiacci

Madrid |

Incendio forestal, en la carretera M 206 entre Torrejón y Loeches, a 23 de julio de 2026
Incendio forestal, en la carretera M 206 entre Torrejón y Loeches, a 23 de julio de 2026 | Europa Press

Los incendios que asolan varios puntos de España han vuelto a abrir el debate sobre las causas que hacen que los fuegos sean cada vez más virulentos. Más allá de las altas temperaturas, el viento o las imprudencias humanas, el experto forestal Paco Castañares sostiene que existe un problema estructural que se repite año tras año: la falta de gestión del monte.

Durante una entrevista en 'Por fin', de Onda Cero, el presidente de la Asociación Extremeña de Empresas Forestales y del Medio Ambiente explica que la vegetación sigue creciendo cada temporada sin que exista un aprovechamiento suficiente para reducir la carga combustible.

"Este año tenemos 60 millones de toneladas nuevas de vegetación que no teníamos el año pasado. En iguales condiciones meteorológicas, los incendios van a ser más difíciles. Y el año que viene habrá otras 60 millones más", advierte.

Un problema que va más allá del calor

Aunque las olas de calor y el viento favorecen la propagación de las llamas, Castañares insiste en que esos factores solo actúan sobre un problema previo.

"La vegetación nace, crece, se reproduce y muere. Si no hay capacidad de reducir esa carga de vegetación, llega un momento en que se seca y arde", explica.

En este sentido, considera que muchos incendios podrían tener consecuencias mucho menores si el monte estuviera mejor gestionado y existieran franjas de protección alrededor de carreteras, urbanizaciones o infraestructuras.

"No aprendemos y no queremos aprender"

El experto lamenta que, pese a los grandes incendios registrados en los últimos años, se sigan repitiendo los mismos errores.

Ha recordado casos en los que un vehículo incendiado o una simple chispa acabaron provocando fuegos que arrasan decenas de miles de hectáreas debido a la acumulación de vegetación en las cunetas y alrededores. "No aprendemos y no queremos aprender", resume.

La prevención, mucho más barata que apagar un gran incendio

Para Castañares, el esfuerzo debería centrarse mucho más en prevenir que en extinguir. Durante la entrevista puso cifras al coste de estas actuaciones y aseguró que desbrozar una vivienda aislada puede costar unos 300 euros, proteger una urbanización alrededor de 3.000 o 4.000 euros y crear una franja de seguridad en un pequeño municipio entre 35.000 y 40.000 euros.

Estas inversiones son muy inferiores al coste económico y ambiental que supone combatir un gran incendio forestal una vez que las llamas se han descontrolado. Por ello, vuelve a reclamar un pacto de Estado contra los incendios forestales que permita planificar actuaciones preventivas a largo plazo y evitar que cada verano se reproduzcan situaciones similares.