EN POR FIN

Un experto alerta en Onda Cero de la presencia de ratas inmunes al veneno en doce comunidades: "La mutación genética es hereditaria"

El presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental, Sergio Monge, detalla en Por fin los aspectos más preocupantes.

Aurora Molina

Madrid |

Un reciente estudio publicado por el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA) ha puesto el foco en la presencia de ratas inmunes al veneno. Las dos principales especies que presentan problemas, según apunta el presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental, Sergio Monge, son las ratas de alcantarilla y las ratas de los tejados. Estas últimas reciben este nombre porque "suelen vivir en árboles y tejados, ya que son muy buenas escaladoras".

Pero lo realmente preocupante de todo este asunto es que son resistentes "a los rodenticidas que usamos más habitualmente" y que se trata de un problema hereditario. "Estas mutaciones genéticas son hereditarias, por lo que cuando hacemos una campaña de desratización, las que sobreviven van a transmitir a su descendencia esta misma mutación". Es decir, las probabilidades de que vaya a mayores son reales.

Similitud con los ratones domésticos

Además, gracias al estudio, en Barcelona se ha podido detectar que "los ratones domésticos presentan la misma resistencia que en el caso de las ratas". Por tanto, es posible que haya que hablar de roedores y no tanto de ratas únicamente.

En cualquier caso, lo preocupante por el momento es la presencia de estas ratas en doce comunidades que ya han tenido problemas para deshacerse de ellas. Es el caso de "la Comunidad de Madrid, donde se tuvieron los primeros resultados; Castilla-La Mancha y Andalucía", entre otras. "De forma que se va ampliando el estudio y se van obteniendo muestras, se va viendo que es un problema extendido", advierte Monge.

Es un problema extendido

Respecto al riesgo por transmisión de enfermedades, el experto ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la población y asegura que no es alto. "El riesgo radica en que, al ser resistentes, van a sobrevivir a las campañas de desratización y las ratas son portadoras de distintos patógenos, pero afortunadamente tenemos otras herramientas para intentar que no se desarrollen con normalidad y tenerlas siempre bajo control".