Con las continuas olas de calor, el pavimento puede alcanzar temperaturas alrededor de los 50 o 60ºC, un hecho que para las almohadillas de los animales puede ser perjudicial y que les puede causar daños irreversibles en sus patas. Es por eso que el veterinario y presentador del programa Como el perro y el gato de Onda Cero, Carlos Rodríguez, advierte que la exposición continuada a estas altas temperaturas puede provocar, incluso, quemaduras en las patas. Por ello, recomienda tomar medidas de prevención para reducir el impacto durante los meses más calurosos sobre los animales.
El veterinario recuerda que las mascotas apoyan todo el peso sobre sus cuatro extremidades y, sus almohadillas, al actuar como protección, el calor del suelo termina por dañarlas. Es por eso que considera fundamental anticiparse a este problema.
Cómo proteger las patas de los perros del calor
Carlos Rodríguez recomienda tener en cuenta varias medidas para evitar que las altas temperaturas dañen a los animales y, en concreto, sus almohadillas.
- Evitar las horas de mayor calor: no pasear a las mascotas cuando el índice de calor es mayor como, por ejemplo, a medio día. Es por eso que el veterinario recomienda las primeras horas del día, cuando las temperaturas son más bajas.
- Buscar zonas naturalizadas: las zonas en las que el suelo es, por ejemplo, de césped o tierra para que, precisamente, no acumulen calor.
- Preparar las almohadillas con antelación: comenzar los meses previos al verano, concretamente antes del periodo de mayor calor, para preparar las almohadillas con productos específicos. El objetivos es que las extremidades de los peludos sean más resistentes y estén más preparadas para las condiciones en temperaturas extremas.
- Comprobar la temperatura del suelo antes del paseo: el veterinario Carlos Rodríguez recuerda la 'regla de los 5 segundos' en la que, apoyando la mano en el suelo durante cinco segundos, se puede comprobar cómo de caliente está el pavimento. Si nuestra mano aguanta los cinco segundos, el suelo es medianamente apto pero, si no aguantamos, nuestra mascota puede también sufrir la temperatura extrema del pavimento.

