Diversos estudios científicos advierten de la importancia de moverse y del ejercicio físico. Cuanto más avanza la edad, mayor riesgo provoca el sedentarismo al asociarse con enfermedades cardiovasculares, especialmente a partir de los 65 años.
Hipertensión, hipercolesterolemia o diabetes se encuentran entre las enfermedades que puede causar el no moverse, con más probabilidad de desarrollarlas o de índice de mortalidad si una persona no realiza ejercicio física de manera regular.
De hecho, estudios con prestigio de hace varios años insisten en que cada incremento de una hora diaria de tiempo sentado se relaciona con un aumento del 6,4% de la probabilidad de morir por causas cardiovasculares. En otros informes más recientes, como el publicado en The Lancet, destaca la importancia de moverse, aunque sea unos pocos minutos diarios.
Ni caminar ni bicicleta estática: el ejercicio simple para el corazón y la circulación de adultos mayores
Este último estudio señala que, ya que no todo el mundo puede permitirse hacer cada día 60 minutos de actividad, un ejercicio de intensidad moderada con solo cinco minutos de paseo, por ejemplo, puede suponer un gran beneficio para la salud. "Todo movimiento cuenta", aseguraba Adriano Sánchez-Lastra, uno de los autores del estudio.
Por tanto, no hay que fijarse solo en las caminatas o las bicicletas estáticas para mover el corazón, sino en un ejercicio mucho más simple que muchos realizan diariamente sin saberlo. Se trata de subir y bajar escaleras, un ejercicio que ayuda al sistema cardiovascular, mejora la circulación y fortalece las piernas.
Las escaleras suponen una actividad aeróbica que proporcionan grandes beneficios, como confirman estudios de la American Heart Association o Preventive Medicine, informes que insisten en que realizar esta rutina diaria conlleva un menor riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares.
Con el paso de los años, el hábito puede ser más beneficioso, puesto que fortalece los músculos y disminuye el riesgo de caídas. La circulación de sangre también mejora al subir y bajar escaleras, con lo que el bombeo llega de la mejor manera al corazón.
No obstante, subir y bajar escaleras también tiene los riesgos típicos de caída, por lo que las autoridades recomiendan hacerlo en una escalera firme y bien iluminada, utilizar un calzado adecuado, una postura erguida y mantener un ritmo lento y controlado.

