Calor

El calor y la irritabilidad: ¿cómo afecta nuestro carácter?

El calor no solo afecta a nuestro cuerpo, sino también a nuestras emociones. Entender cómo nos influye puede ayudarnos a manejar mejor los cambios de humor durante el verano.

Alicia Bernal

Madrid |

Un experto explica por qué el calor puede ser un riesgo para la salud mental
Calor | Pixabay

Los termómetros empiezan a escalar y, con la llegada del verano y las altas temperaturas, muchas personas notan cambios en su estado de ánimo: mayor irritabilidad, cansancio e incluso agresividad. Pero, ¿realmente el calor afecta a nuestro carácter? Exploramos la relación entre las altas temperaturas y el comportamiento humano y veremos algunos consejos para mantener la calma en los días más calurosos.

¿Por qué el calor nos pone de mal humor?

Diversos estudios científicos han demostrado que el calor excesivo puede alterar nuestro estado emocional y volvernos más irritables. Algunas de las razones son:

  • El estrés fisiológico: cuando hace mucho calor, el cuerpo trabaja más para regular su temperatura interna, lo que genera un mayor gasto de energía. Este esfuerzo adicional puede provocar fatiga, deshidratación y, en consecuencia, irritabilidad.
  • Alteración del sueño: a todos nos cuesta más dormir con el calor. Sábanas pegadas, despertares a lo largo de la noche… las noches calurosas dificultan el descanso profundo. La falta de sueño afecta directamente a nuestro humor, reduciendo la paciencia y aumentando la susceptibilidad al estrés.
  • Aumento del cortisol (la hormona del estrés): el calor puede elevar los niveles de cortisol, la hormona asociada al estrés. Esto explica por qué en épocas de altas temperaturas hay un incremento en los conflictos interpersonales e incluso en las tasas de violencia.
  • Disminución de la serotonina: la serotonina, conocida como la "hormona de la felicidad", puede verse afectada por el calor extremo, lo que contribuye a un estado de ánimo más negativo.

Consejos para sobrellevar los días calurosos

Aunque no podemos controlar el clima, pequeños ajustes en nuestros hábitos nos pueden hacer disfrutar del buen tiempo sin que afecte negativamente a nuestro carácter.

  • Mantente hidratado: la deshidratación empeora la fatiga y el mal humor. Bebe al menos 2 litros de agua al día. Aunque una cerveza fresca pueda parecer un buen antídoto para paliar el calor veraniego, recuerda que el alcohol deshidrata y su consumo excesivo nos vuelve más irritables.
  • Evita esfuerzos en las horas de más calor: si es posible, reduce actividades intensas entre las 12:00 y las 16:00 horas.
  • Usa ropa fresca y transpirable: los tejidos ligeros ayudan a regular mejor la temperatura corporal. Evita tejidos sintéticos como la viscosa o el poliéster en favor de tejidos naturales como el algodón o el lino.
  • Practica técnicas de relajación: respiración profunda, meditación o yoga pueden ayudar a controlar la irritabilidad.
  • Duerme en un ambiente fresco: usa ventiladores o aire acondicionado (a una temperatura moderada) para mejorar el descanso. Se estima que la temperatura ideal para favorecer el descanso está alrededor de los 17-18º