El trágico fallecimiento del pequeño Juanjo, de dos años, tras ser olvidado durante más de seis horas en un coche por su padre de acogida en Linares (Jaén), sigue generando conmoción y dolor. Beatriz de Vicente ha analizado el caso en Espejo Público y ha reflexionado tras las críticas desde la familia biológica al padre de acogida, responsable del fatal descuido.
“Nos encontramos ante un homicidio imprudente”, explica De Vicente durante su intervención, en la que recordó que, aunque el olvido pudo deberse a una fatalidad o al efecto de una medicación, el acogedor “no estuvo a la altura de las circunstancias” como garante de la seguridad del menor. En ese sentido, añadió que los padres biológicos pueden personarse como acusación particular y reclamar una indemnización, tanto al acogedor como, eventualmente, a los servicios sociales si se demuestra una actuación negligente en la retirada de la custodia.
Las secuelas
Sin embargo, la letrada subrayó una paradoja dolorosa: “El niño presenta secuelas que denotan que los padres biológicos quizás tampoco eran los idóneos”. Según testimonios del entorno de la familia de acogida, el menor mostraba signos de hipotonía muscular, aplanamiento craneal y falta de estimulación, síntomas comunes en niños que han sufrido abandono o una atención muy deficiente en etapas clave de su desarrollo. Estos indicios, según De Vicente, podrían justificar que los servicios sociales adoptaran la medida de retirada de custodia, si bien ahora serán los tribunales quienes determinen si esa decisión fue justificada y correctamente ejecutada.
El padre de acogida, Rafael, de 72 años, había criado junto a su esposa a más de una docena de menores en los últimos años. En esta ocasión, un lapsus fatal, según su defensa, causado por el tratamiento médico para una neumonía, terminó con la vida del pequeño. El propio Rafael ha pedido perdón públicamente a la familia biológica, reconociendo el dolor causado.
Mientras tanto, los padres biológicos han comenzado a recopilar documentación para revisar la legalidad y conveniencia de la retirada de la custodia. Un párroco cercano a la familia biológica ha desvelado el sentir de sus miembros: "Me quitáis el hijo porque aseguráis que está en riesgo y me lo devolvéis muerto".

