Algo más de una hora, 19:24 horas, ha habido que esperar para que el cardenal Robert Francis hiciese su aparición ante los fieles que se abarrotaban en la Plaza de San Pedro, y se oficializase que va a ser el sustituto del papa Francisco, con el nombre León XIV. Además, será el sumo pontífice número 168 de la Iglesia católica y el primer santo padre estadounidense.
Le ha costado arrancar, ha disfrutado del momento, pero ha saludado a todos los allí presentes con un mensaje esperanzador: "Que mi saludo de paz llegue a toda la Tierra", al tiempo que ha indicado que "el mal no prevalecerá". Posteriormente, ha dirigido la misa 'urbi et orbi'. También se le han podido oír palabras en castellano, puesto que tiene la nacionalidad peruana gracias a su madre.
La fumata blanca asomó en la chimenea de El Vaticano a las 18:04 horas después de cuatro votaciones. La última vez que se requirieron tantos comicios fue en 1978 para elegir a Juan Pablo II. Acto seguido, las campanas de Roma han comenzado a repicar y la Guardia Suiza, acompañada de una banda de música, ha desfilado por la Plaza de San Pedro.
Francis no se identifica ni con los sectores tradicionalistas más rígidos ni con las corrientes consideradas progresistas. Su estilo refleja equilibrio, buscando unidad y continuidad doctrinal sin rigidez, lo que lo hace apto para tareas delicadas como la selección de nuevos obispos. En resumen, la "ideología" de Robert Francis Prevost podría caracterizarse como pastoral, sinodal, cercana al Papa Francisco y marcada por un compromiso misionero y formativo, sin identificarse con extremos ideológicos.

