El primer gran incendio del verano en España mantiene en vilo a la provincia de Huesca. El fuego, originado este jueves en el término municipal de Tamarite de Litera por la chispa de un vehículo agrícola, ha arrasado ya unas 4.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a 240 vecinos de tres localidades, mientras centenares de efectivos trabajan para frenar su avance.
Las llamas afectan a una superficie de unos 40 kilómetros cuadrados, compuesta principalmente por terreno agrícola, monte bajo y algunas zonas de pinar. Según los primeros balances, al menos la mitad de esa superficie ya habría quedado calcinada.
Durante toda la madrugada han trabajado sobre el terreno efectivos de los Bomberos del Gobierno de Aragón y de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con el objetivo de impedir que el incendio alcance nuevos núcleos habitados. El operativo nocturno ha estado integrado por nueve brigadas terrestres, nueve autobombas, maquinaria bulldozer, una Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y efectivos de la UME.
Carlos Alsina ha conversado con la presidenta de la comarca de la Litera, Tania Solans, quien se ha mostrado optimista dentro de la cautela. "No podemos decir que es favorable pero empieza a estar controlado". Ha afirmado que el contexto meteorológico de temperatura, humedad y viento "va en contra del incendio". También ha explicado como núcleos urbanos de los pueblos desalojados no se han visto afectados, "espero que en los próximos días sus vecinos puedan regresar a sus casas".
A primera hora de este viernes estaba previsto el relevo del dispositivo con la incorporación de 13 nuevas brigadas —seis terrestres y siete helitransportadas—, ocho autobombas, cinco bulldozer y dos secciones de la UME. Además, se han sumado importantes medios aéreos, entre ellos tres hidroaviones, tres aviones anfibios "zapatones", dos BRIF del Ministerio para la Transición Ecológica, un avión de carga en tierra y un avión anfibio enviado por la Comunidad Valenciana.
Tres municipios evacuados y un pueblo confinado
Como medida preventiva, las autoridades han evacuado los municipios de Azanuy, Calasanz y Alins del Monte, de donde han salido unas 240 personas. Además, el Gobierno de Aragón ha enviado un mensaje ES-Alert a los aproximadamente 700 vecinos de Fonz para que permanezcan confinados en sus viviendas debido a la proximidad del incendio.
El fuego también ha obligado a cortar varias carreteras comarcales de la zona y ha llevado al Ejecutivo autonómico a activar el nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (Procinfo).
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, se desplazó durante la tarde del jueves hasta el puesto de mando avanzado instalado en la localidad de Alcampell para seguir de cerca la evolución del incendio y conocer de primera mano el desarrollo de las labores de extinción.
Desde allí mostró su preocupación por la evolución del fuego y por unas condiciones meteorológicas que complican el trabajo de los equipos de emergencia. A las nueve de la mañana estaba prevista una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) para analizar la evolución del incendio y decidir las siguientes actuaciones del dispositivo de extinción.

