Las tareas de rescate continúan en Venezuela cinco días después del doble terremoto que sacudió el país caribeño y provocó graves destrozos, especialmente en el municipio costero de La Guaira y en varias zonas de Caracas. Carlos Alsina ha conversado en Más de uno con José María González, bombero de la Unidad de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid (ERICAM), que se encuentra desplegado en La Guaira participando en las labores de búsqueda de supervivientes.
"Esto parece un no acabar", ha asegurado al explicar que la extensión del terreno afectado es enorme. Según ha relatado, hay zonas muy densamente pobladas y otras menos, pero alrededor del 90 % de los edificios han sufrido daños en mayor o menor medida, muchos de ellos completamente destruidos.
El bombero ha explicado que no todos los terremotos tienen las mismas consecuencias, ya que factores como los defectos de construcción o la ausencia de medidas preventivas pueden multiplicar los daños, a diferencia de lo que ocurre en países como Japón, donde las edificaciones están mejor preparadas para resistir este tipo de fenómenos.
No obstante, ha recordado que en esta región hacía más de cien años que no se registraba un terremoto de una magnitud similar, por lo que un desastre de estas características era completamente excepcional.
Optimismo en más rescates
Pese a los cinco días transcurridos desde el seísmo, González se ha mostrado optimista respecto a la posibilidad de encontrar nuevos supervivientes. "Tenemos una autonomía mínima de siete días", ha señalado. "Sabemos que siete días es una cifra dentro de la que no es descartable encontrar gente con vida".
Ha precisado, sin embargo, que las posibilidades dependen también de las condiciones en las que se encuentren las personas atrapadas. El calor y la humedad propios de la zona pueden dificultar su supervivencia, a diferencia de lo ocurrido en Turquía, donde las bajas temperaturas permitieron rescatar con vida a personas tras varios días bajo los escombros.
El miembro de ERICAM ha destacado además que equipos internacionales han logrado rescatar con vida a varias personas en las últimas horas, lo que mantiene la esperanza entre los efectivos desplegados.
Como nota positiva, ha querido subrayar la actitud de la población venezolana. "Se nos recibe con los brazos muy abiertos", ha afirmado, explicando que la presencia de equipos internacionales transmite a los afectados la sensación de que no están solos frente a la catástrofe.
