Un escándalo de abusos sexuales sacude los centros escolares de Francia. Las autoridades parisinas están investigando decenas de guarderías y centros de educación primaria tras recibir más de 100 denuncias al respecto que acusan a los monitores de estos centros.
Decenas de familia de menores afectados han denunciado abusos en estos centros durante momentos como los recreos o las actividades extraescolares. El pasado miércoles, la Policía francesa detuvo a 16 personas vinculadas en este marco de investigaciones sobre presuntas agresiones sexuales y actos de violencia sexual contra menores.
La figura de los monitores en Francia
En Francia, la educación infantil es obligatoria desde los tres años, y son los monitores o supervisores los encargados de estos menores durante el almuerzo, la siesta, los recreos y las actividades extraescolares. Estos profesionales son contratados, además, por los ayuntamientos de cada ciudad.
La fiscal general de París, Laure Beccau, anunciaba que "hay una cantidad considerable de expedientes pendientes en la brigada criminal. Es un punto de alerta que ha quedado por escrito", respecto a estas denuncias registradas.
Cerca de 80 monitores han sido apartados
El alcalde de Paría, Emmanuel Grégoire, ha calificado estas cifras de "sistémicas", tras revelar el pasado mes de noviembre que había sido víctima de abusos en su infancia y situar la protección de los menores como una de las prioridades de su mandato.
Tras las elecciones de marzo, Grégoire aprobó un plan de emergencia de 20 millones de euros para refirmar el sistema extraescolar, simplificando los mecanismos de denuncia y reforzando la información a las familias.
Desde principios de 2026, el Ayuntamiento de Paría ya ha suspendido a 78 trabajadores de sus actividades escolares y extraescolares, entre ellos 31 por sospechas de violencia sexual.
El objetivo actual de la nueva política abarca también replantear cómo se organiza ese tiempo escolar y extraescolar en los centros para garantizar el correcto desarrollo de los menores.

