ESTADOS UNIDOS

El comunicado de la esposa de la mujer víctima del ICE en Mineápolis: "Nosotros teníamos silbatos, ellos tenían armas"

Roberto Gómez Ramos

Madrid |

Imagen de las protestas desatadas en el Mineápolis tras la muerte de Renne Good
Imagen de las protestas desatadas en el Mineápolis tras la muerte de Renne Good | Agencia EFE

La esposa de Renee Good, la mujer que falleció este miércoles en Mineápolis tras recibir varios disparos por parte de un agente de la policía migratoria de Trump, ha emitido un comunicado en el que agradece el apoyo recibido en los últimos días y explica que estaban allí apoyando a sus vecinos.

"Nosotros teníamos silbatos, ellos tenían armas", dice el comunicado sobre la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que tantas protestas está generando en Estados Unidos. Esta muerte sería la quinta durante los operativos del ICE bajo el mandato de Donald Trump.

Según han publicado varios medios estadounidenses, Good era observador legal, es decir, una persona encargada de vigilar la actuación de los agentes federales y garantizar que se respeten los derechos de las personas afectadas. Deja tres hijos, el menor de ellos de seis años.

"Estábamos criando a nuestro hijo para que creyera que, sin importar de dónde vengas o cómo seas, todos merecemos compasión y amabilidad (…) Renee vivía según una creencia fundamental: hay bondad en el mundo y debemos hacer todo lo posible por encontrarla donde reside y cultivarla donde necesita crecer", explica el comunicado.

"Honramos su memoria viviendo sus valores: rechazando el odio y eligiendo la compasión, alejándonos del miedo y buscando la paz, rechazando la división y sabiendo que debemos unirnos para construir un mundo en el que todos podamos volver a casa sanos y salvos con las personas que amamos", dice el comunicado de su esposa.

Este suceso ha provocado que cientos de personas hayan salido a las calles en Mineápolis en señal de protesta por los "abusos" de los agentes del ICE. "¡Fuera ICE ahora! ¡Fuera de la ciudad ya!", coreaban los manifestantes.

En las horas posteriores a la muerte de Good, el alcalde de la ciudad, Jacob Frey, acusó públicamente al ICE de "estar matando gente" y exigió que se fueran. "Lo que están haciendo no es dar seguridad a Estados Unidos, lo que están haciendo es causar caos y desconfianza. Están separando a familias, están sembrando caos en nuestras ciudades y, en este caso, están literalmente matando gente", dijo.