Tras casi dos años desde la escalada bélica en el conflicto palestino-israelí, la situación poblacional de la Franja de Gaza ha dado un giro de 180 grados. Muchos son los medios e instituciones que han protestado por la terrible situación que se vive en esa zona de Oriente Próximo, y ahora Médicos Sin Fronteras (MSF) ha emitido una advertencia contundente ante la campaña militar israelí en la Franja de Gaza, donde documenta la "aniquilación deliberada y sistemática de las condiciones necesarias para la vida de la población palestina".
Según la organización, las fuerzas israelíes han destruido infraestructuras civiles esenciales, atacado de forma indiscriminada a la población y privan de acceso a alimentos, agua, electricidad, combustible y suministros médicos, forzando el desplazamiento de la mayoría de la población e impidiendo la vida digna en el territorio.
Imágenes satelitales revelan la devastación metódica
Google Maps actualizó recientemente sus imágenes satelitales de Gaza: las capturas, correspondientes a agosto de 2023 (antes de la guerra), junio y diciembre de 2024, muestran la demolición sistemática de casi todas las infraestructuras básicas, incluidos hospitales, universidades, escuelas, y la práctica totalidad de la red viaria. Las fotografías permiten comprobar el nivel de ruina experimentado en menos de un año de ofensiva y la desaparición de barrios enteros y servicios esenciales.
Vivienda: destrucción masiva e inhabitabilidad
- 436.000 unidades de vivienda (el 92% del total) han sido destruidas (160.000) o dañadas (276.000).
- El 70% de todas las estructuras de Gaza están destruidas o dañadas, dejando la franja prácticamente inhabitable.
Hospitales, salud y atención primaria bajo asedio
- El 94% de los hospitales han sido alcanzados por ataques; solo 18 de los 36 centros siguen funcionando parcialmente.
- Hospitales como Nasser y Al Aqsa han sido bombardeados repetidas veces; el Hospital Europeo de Gaza prácticamente no funciona. En el norte de Gaza, ningún hospital opera a pleno rendimiento. Como ejemplo extremo de la delicada situación sanitaria, el hospital Al Shifa interrumpió la diálisis por falta de combustible.
- El 61% de los centros de atención primaria está fuera de servicio, imposibilitando la atención sanitaria básica para la población.
Educación y devastación de infraestructuras fundamentales
- 2.308 centros educativos, incluidas guarderías y universidades, han sido destruidos o dañados, dificultando el acceso a la enseñanza a miles de menores y jóvenes.
- El 88% de las entidades de sectores comercial e industrial han sido dañadas (22%) o destruidas (66%), lo que paraliza la economía local.
- Más del 62% de toda la red viaria –carreteras principales y secundarias, incluidas vías agrícolas– ha sido destruida o dañada; 8 de cada 10 carreteras principales ya no existen como tales.
- Más de 50 millones de toneladas de escombros cubren el paisaje: se calcula que harán falta más de dos décadas para limpiar toda la Franja.
Ataques y destrucción sin precedentes
En los primeros 20 meses, los bombardeos israelíes lanzaron más de 85.000 toneladas de explosivos sobre Gaza.
El 87,8% del territorio está bajo órdenes de desplazamiento o se ha convertido en área militarizada del Ejército israelí, haciendo inviable el regreso de la población desplazada.
Agua, saneamiento y vida básica prácticamente anuladas
El 82% de las instalaciones y bienes públicos de agua, saneamiento e higiene están situados en zonas militarizadas o bajo órdenes de desplazamiento.
Ocho de cada diez redes y plantas de agua y saneamiento están destruidas o averiadas desde octubre de 2023, originando una emergencia de salud pública con riesgos de epidemias y crisis sanitarias inminentes.
Desplazamiento y vida bajo el asedio
Cerca de 1,9 millones de personas han sido desplazadas (90% de la población de Gaza).
La ONU calcula que el hacinamiento y la escasez dejarán partes de Gaza inhabitables durante décadas, aún si cesaran los ataques inmediatamente.
Las cifras y las imágenes satelitales, respaldadas por organismos de la ONU, la OMS y las propias autoridades locales y humanitarias, muestran el alcance sin precedentes de una campaña de demolición que está "desmontando pieza a pieza el tejido social y vital de Gaza", según MSF. La destrucción de hospitales, escuelas, viviendas, servicios básicos y la restricción sistemática de la ayuda humanitaria hacen de Gaza un territorio devastado y al borde de la desaparición funcional

