El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha arremetido con dureza contra las cadenas de televisión nacionales NBC y ABC tras su decisión de no transmitir en directo su declaración institucional de este jueves.
Durante su intervención desde la Casa Blanca, el mandatario republicano llegó a asegurar que ambos medios de comunicación "forman parte de un complot" que busca perpetuar el fraude electoral en el país.
En un tono altamente hostil, el magnate defendió que esta negativa de cobertura informativa es tan grave que "debería conllevar la revocación inmediata de sus licencias" de emisión por el uso gratuito de una red de ondas valorada en miles de millones de dólares.
Para el líder estadounidense, las dos corporaciones televisivas eran plenamente conscientes del contenido de su comparecencia y optaron por silenciarla de forma deliberada para no revelar la corrupción del sistema.
Trump aseveró que estas cadenas y otros medios aliados actúan de manera coordinada para favorecer y "proteger a la izquierda radical" del país, impidiendo que los ciudadanos accedan a información necesaria.
El presidente insistió en que "no se puede tener un gran país sin elecciones libres y justas", justificando sus duros ataques bajo el argumento de que su única pretensión es exigir honestidad tanto en los comicios como en los flujos de información pública, según fuentes de Europa Press.
Presión legislativa y acusaciones de injerencia extranjera
La polémica comparecencia de Trump tenía como objetivo principal presionar al Senado para que apruebe la reforma electoral promovida por su Gobierno, bautizada como Save America, de cara a los comicios legislativos del próximo 3 de noviembre.
El presidente justificó la urgencia de esta norma asegurando disponer de informes desclasificados de inteligencia que revelan que China obtuvo de manera ilícita los datos de 220 millones de votantes estadounidenses en 2020.
No obstante, los documentos divulgados por la Casa Blanca constatan la sustracción de estos registros, pero en ningún caso demuestran que los resultados electorales de aquel año fuesen manipulados o alterados.
La decisión de cadenas como ABC, NBC o CNN de no emitir el mensaje en directo respondió precisamente al temor de amplificar teorías conspirativas sin fundamento real, una postura que, según el archivo de EFE, ya había anticipado la exvicepresidenta demócrata Kamala Harris al advertir que Trump usaría el discurso para "vender mentiras".
Cabe recordar que el mandatario republicano, que nunca ha reconocido su derrota de 2020 y vio cómo se retiraban sus cargos por el asalto al Capitolio tras ganar las elecciones de 2024, insiste en que su proyecto legislativo busca corregir vulnerabilidades exigiendo pruebas de ciudadanía y documentos de identidad con fotografía para votar.

