El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha reconocido ante el juez de la Audiencia Nacional que no conserva en su poder "ningún elemento periférico de las joyas" ni un recibí de la entrega, ni tampoco documentación de esos objetos. Y es que Zapatero ha asegurado que se trata de un regalo personal de Arabia Saudí del rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, ya fallecido, que aceptó por "deferencia" y que guardó junto a otras de origen familiar y otros regalos de amigos "sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material".
Además, la defensa de Rodríguez Zapatero ha presentado un recurso de apelación contra la negativa del juez José Luis Calama a enviar una comisión rogatoria a Arabia Saudí solicitada por el expresidente para aclarar el origen de las joyas localizadas en una caja fuerte en su despacho el pasado 19 de mayo. También, el instructor encargado de la investigación del caso Plus Ultra rechazaba el intento de Zapatero de suspender la nueva tasación de las más de 60 joyas del expresidente del Gobierno.
En el escrito, el letrado reconoce que Rodríguez Zapatero "no conserva en su poder ningún elemento periférico del propio regalo, que tampoco tuvo nunca una especie de recibí o resguardo de aquella entrega, ni conserva los estuches de las joyas, ni certificado o documentación alguna relativa a esos objetos". Además, la defensa de Zapatero ha asegurado que el hecho de no encontrar facturas o la documentación asociada al origen de las joyas "no se puede considerar extraño" dado que han transcurrido 19 años desde aquel momento.
Las joyas halladas en una caja fuerte en la oficina de Zapatero sumaron los presuntos delitos de contrabando y fraude fiscal a una investigación en la que el juez sitúa al expresidente en el "vértice" de una presunta red de influencias a favor de la aerolínea Plus Ultra en el marco del préstamo público de 53 millones de euros que consiguió en 2021.

