Pedro Sánchez defiende la regularización de migrantes en una tribuna publicada en The New York Times. El presidente del Gobierno asegura en el diario estadounidense que el plan del Gobierno se debe a una "cuestión moral" y "pragmática", ya que "Occidente necesita migrantes".
El líder del Ejecutivo apuesta por una "vía rápida y sencilla" frente a los líderes que han "optado por perseguirles y deportarles mediante operativos ilegales y crueles". Así, insiste en que España fue "una vez nación de emigrantes" y ve como un "deber" convertirnos en una sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares "habrían esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras".
"Occidente necesita migrantes. Actualmente, pocos de sus países tienen una tasa de crecimiento demográfico crecientes. Si no aceptan la migración, experimentarán un fuerte declive demográfico que les impedirá mantener a flote sus economías y servicios públicos", prosigue Sánchez, que considera que es una cuestión "pragmática" también para unas personas impulsadas por la "pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras de acceso a la educación y atención sanitaria".
Crítica a los "líderes MAGA" y "retos" de la migración
Además, Sánchez pide no dejarse "engañar" por los líderes "del estilo MAGA -cercanos a Donald Trump-" que creen que España no puede soportar acoger a un mayor número de migrantes y saca pecho de la situación económica de España: "Durante tres años consecutivos, hemos tenido la economía de mayor crecimiento entre los países más grandes de Europa. Hemos creado uno de cada tres nuevos empleos en la UE y nuestra tasa de desempleo ha caído a su nivel más bajo desde 2008".
No obstante, el presidente del Gobierno admite que "no será fácil" y que la migración trae "enormes retos que se deben enfrentar". "Lo importante, es saber que la mayoría de esos retos no tienen nada que ver con la etnia, raza, religión o el lenguaje de los migrantes. Al contrario, ellos están impulsados por lo mismo que afecta a nuestros ciudadanos".
Así, Sánchez cree que lo que funciona para unos, puede funcionar para otros. "Debemos elegir entre convertirnos en sociedades cerradas y empobrecidas, o sociedades abiertas y prósperas", señala, a lo que añade que solo cabe "crecer o retroceder": "Para mí, la elección está clara. Y por el bien de nuestra prosperidad y nuestra dignidad humana, espero que otros sigan el ejemplo".

