La salida de José Luis Ábalos del Congreso ha vuelto a mover las piezas de una legislatura en equilibrio permanente. El exministro deja su acta de diputado y, con ello, el PSOE recupera un escaño clave en plena tarea de reconstrucción de una mayoría parlamentaria viable para Pedro Sánchez.
Las razones de la renuncia no están del todo claras y han dado pie a interpretaciones. Ábalos tenía suspendidos sus derechos como diputado tras su ingreso en prisión, lo que le impedía cobrar el sueldo y votar. Lo primero, según distintas fuentes, le afectaba especialmente en un momento de apuros económicos. Lo segundo, en cambio, es lo que más importa ahora al PSOE.
El relevo permite que el escaño vuelva al Grupo Socialista y sume un voto más al bloque que sostiene al Gobierno. Y en esta legislatura extrema, cada voto cuenta. Tanto, que desde hoy bastaría con la abstención de Junts para sacar adelante algunas iniciativas al límite, sin necesidad de su apoyo explícito.
El acercamiento con Podemos que lleva a Junts
Pedro Sánchez continúa así su tarea de recomponer el llamado Gobierno Frankenstein y va celebrando pequeños avances. A Podemos lo ha acercado con la regularización de inmigrantes en situación irregular. Y a Junts intenta atraerlo con un decreto para transferir a Cataluña las competencias en materia de inmigración.
Y se observa una llamativa contradicción. Por un lado, facilitar la acogida para contentar a Podemos y la gestión, incluida la expulsión, para satisfacer a Junts.Proinmigración para una parte de España y un discurso mucho más restrictivo en Cataluña, y previsiblemente en el País Vasco, para sostener la mayoría.
Las negociaciones avanzan, aunque no sin fricciones. Según El País, Junts ha aceptado cambiar el preámbulo de la ley de cesión de competencias, el principal escollo para Podemos, mientras mantiene intacto el articulado. Una línea roja que también ha marcado públicamente la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, al advertir que "no se tocará un pelo" del texto acordado con el PSOE.
Desde Podemos, la secretaria general Ione Belarra ha reconocido abiertamente que la regularización de cerca de medio millón de inmigrantes es la contrapartida de la cesión de competencias a Cataluña. "Esto es una cosa que le importa mucho al PSOE porque necesita los votos de Junts per Catalunya y sabe perfectamente que esta es una cuestión estratégica para Junts", explicó en una entrevista en Cuatro. "Y en Podemos sabemos negociar", añade.
Belarra insiste, no obstante, en que su partido no ha comprometido aún el voto favorable. La regularización es, según recalcan, una condición necesaria pero no suficiente. El problema, dicen, está en el enfoque del texto. Podemos considera "racista" la exposición de motivos redactada por PSOE y Junts y exige su modificación para apoyar la ley.
Junts, en cambio, mantiene firme su posición. Nogueras ha dejado claro que su formación solo acepta retocar el preámbulo, pero no el articulado que consagra el traspaso efectivo de competencias a Cataluña. Y aprovecha para reprochar al PSOE que mezcle asuntos sensibles, como la revalorización de las pensiones, en decretos omnibus para "rascar cuatro votos".

