El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha vuelto hacer un ejercicio de contorsionismo en el que por un lado lanza un dardo al PP, pero por otro, deja su advertencia al Gobierno. El portavoz ha señalado que seguirá apoyando las iniciativas que permitan frenar un Gobierno del Partido Popular, aunque ha lanzado también un aviso al PSOE.
"Yo, como portavoz de Esquerra Republicana, voy a hacer todo lo posible para que ustedes no gobiernen", ha afirmado dirigiéndose a la bancada popular durante el debate parlamentario. Una declaración que ha rematado con un mensaje dirigido a los socialistas: "Hasta que el PSOE me lo ponga muy difícil, que me lo va a poner muy difícil".
Rufián ha realizado estas declaraciones durante el debate sobre la reforma del Reglamento del Congreso, en una intervención en la que ha cargado tanto contra el PP como contra Junts. El dirigente republicano ha justificado su posición asegurando que impedir la llegada de los populares al Gobierno es una "responsabilidad histórica" por el "enorme sufrimiento social" que, a su juicio, provocaría un Ejecutivo de derechas.
Además, ha retado al Partido Popular a presentar una moción de censura contra Pedro Sánchez. "La moción de censura, ¿para cuándo? Si está a huevo. Tienen los números o les falta agallas", ha espetado a la bancada popular.
El portavoz de ERC también ha dirigido duras críticas a Junts, formación a la que ha acusado de pactar en la Cámara Baja con PP y Vox mientras reprocha a Esquerra sus acuerdos con los socialistas. "Llevan dos años pactando con los que nos quieren ilegalizar", ha afirmado.
Las palabras de Rufián llegan después de que la dirección de ERC analizara este miércoles la situación política y el futuro de la legislatura. En una reunión encabezada por Oriol Junqueras, los republicanos constataron que el Gobierno de Pedro Sánchez es "débil" y que esa debilidad se debe "en gran parte" al propio PSOE.
La formación independentista considera además que la legislatura entra en su tramo final y ha avisado de que sus últimos meses "solo tienen sentido" si sirven para impulsar medidas que beneficien a Cataluña. Un diagnóstico que explica el tono empleado por Rufián, que mantiene su rechazo a un Ejecutivo del PP, pero endurece su discurso hacia los socialistas en un momento de máxima fragilidad parlamentaria para el Gobierno.

