Hace casi un año, el 29 de agosto de 2024, Pedro Sánchez se pronunció desde Senegal sobre la migración que a su entender debía ser regular y ordenada, tal y como señalo ayer en Mauritania. Calificó la inmigración irregular como "un infierno" dominado por mafias y explotación. Desde el Instituto Cervantes de Dakar, dejó una frase contundente: “Es imprescindible el retorno de quienes llegan a España irregularmente”.
“La migración no es un cuento de hadas. Es necesaria y conveniente, pero hablo de la migración ordenada, regular. La irregular es directamente un infierno que lleva a la explotación y entraña un riesgo evidente de muerte”, aseguró entonces.
Además, insistió en que el retorno obligatorio no solo respondía a un principio legal recogido en la legislación española y europea, sino que tenía también un efecto disuasorio: “Este retorno traslada un mensaje nítido y contundente a las mafias y a quienes se ponen en sus manos”.
Un año después: mismo concepto, distinto acento
Este 2025, también desde África, esta vez en Mauritania, Sánchez ha vuelto a hablar de migración. Lo ha hecho con una terminología casi idéntica (“migración segura, regular y ordenada”), pero sin mencionar el “retorno” ni las “mafias”. “El progreso y la buena situación económica de España debe mucho a la aportación de la migración”, aseguraba el presidente.
Sánchez sigue defendiendo la migración regulada y no justifica la irregular. La visita a Senegal se produjo en un contexto de presión en las rutas migratorias del Atlántico. La de Mauritania llega tras los disturbios racistas en Torre Pacheco, con el Gobierno volcado en enviar un mensaje de cohesión y firmeza democrática frente a la xenofobia.

