El primer decreto de vivienda queda en manos de Junts. A pocas horas de su votación en el Congreso, el Gobierno ha conseguido asegurar el apoyo de toda la coalición, salvo la formación catalana que todavía no ha comunicado su decisión.
PSOE y Sumar cuentan con el respaldo de Podemos, ERC, EH Bildu y BNG. Podemos confirmó este jueves que sus cuatro diputados apoyarán los dos decretos después de reunirse con la Confederación de Sindicatos de Inquilinos, pese a tildar de "migajas" las medidas acordadas por el Gobierno.
También el PNV ha anunciado un "apoyo crítico" al primer decreto. Los nacionalistas vascos consideran que contiene avances para proteger a las personas vulnerables y a los pequeños propietarios, aunque lo califican de "parche puntual" y mantienen reservas sobre sus efectos.
La última incógnita en despejarse este jueves ha sido Coalición Canaria. Su Comité Ejecutivo Nacional ha decidido que su diputada, Cristina Valido, vote también a favor del primer real decreto ley.
Con estos apoyos, Junts se convierte en el grupo decisivo. La formación mantiene objeciones al texto, especialmente sobre la protección de los pequeños propietarios y el alcance de las restricciones a los fondos de inversión.
La aritmética es especialmente ajustada: una abstención de Junts sería suficiente para que el primer decreto saliera adelante por un solo voto, 172 frente a 171, siempre que no se produzcan ausencias o cambios de posición. Si los siete diputados de Junts votan en contra, el texto decaería.
El segundo decreto se encamina al rechazo
La situación es opuesta para el segundo real decreto ley, que introduce la renovación automática de los contratos de alquiler.
Podemos apoyará también este texto, pero tanto el PNV como Coalición Canaria han anunciado que votarán en contra. Los nacionalistas vascos consideran que la renovación automática puede perjudicar a los pequeños propietarios, mientras que CC ha decidido igualmente rechazar esta segunda norma.

