El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció el pasado lunes ante los medios de comunicación después de la reunión de la comisión de la Ejecutiva Federal del PSOE, en la cual se tomaron decisiones para atajar el escándalo de corrupción que ha arrollado, por segunda vez consecutiva, a su secretario de Organización. Sánchez anunció nombramientos de carácter temporal; una nueva auditoría externa de sus cuentas; ratificó su compromiso con el progresismo y la lucha contra la corrupción, entre otras medidas.
No obstante, su discurso, lejos de tener un tono de autocrítica, se pareció más a una huida hacia delante cuyo rompeolas eran Vox y el Partido Popular.
¿"Determinación" al actuar contra la corrupción?
El líder del PSOE comenzó su discurso agradeciendo a su partido la "determinación" a la hora de actuar ante "supuestos casos de corrupción". Si bien es cierto que los socialistas es uno de los partidos más transparentes de nuestra democracia, la realidad es que han tardado 15 meses en tomar una resolución definitiva sobre la situación del exministro de Fomento, José Luis Ábalos, el primero de los secretarios de Organización salpicados por el caso Koldo.
Posteriormente, el presidente pasó al ataque, fijó su artillería sobre el Partido Popular y trato de diferenciarse de ellos alegando que uno de sus objetivos en estos siete años ha sido "acabar con una corrupción sistémica que el Partido Popular había sembrado y abonado en las instituciones". Cabe destacar que en estos años de mandato socialista, el Tribunal Constitucional, Correos, el Banco de España, la Fiscalía General, el Tribunal de Cuentas, el Consejo de Estado o el CIS han pasado a ser dirigidas por cargos afines o exministros del PSOE.
¿Más transparencia?
"Se han endurecido las leyes, se han aumentado los niveles de transparencia y de rendición de cuentas en nuestro país, se ha conseguido que España mejore posiciones en el ranking internacional de percepción y de lucha contra la corrupción", continuó el presidente. Si bien es cierto que los niveles de transparencia son mayores, lo cierto es que el endurecimiento de ciertas leyes no le son acordes. Concretamente, una de las mayores concesiones realizadas a los independentistas catalanes es la reducción de las penas por el delito de malversación.
El caso Koldo, ¿único caso?
Tras una primera andanada contra los populares, el líder de los socialistas sacó pecho del partido que dirige: "El Partido Socialista Obrero Español es una organización limpia, limpia. El llamado caso Koldo es el único caso hasta la fecha de supuesta corrupción". Parece que el presidente olvidó o no dio tanta importancia a las investigaciones en curso y que afectan a su fiscal general, a su mujer, a su hermano. También restó importancia al caso del Tito Berni, al Delcygate o el caso Globalia.
"Si el Partido Popular y Vox quieren tener un mínimo de credibilidad, que comiencen exigiendo las dimisiones de los presidentes y presidentas autonómicos que están inmersos en casos de corrupción, de financiación irregular, por ejemplo en el caso de Vox, o de negligencias en la gestión de catástrofes", volvió a contraatacar el primer ministro español. Si por corrupción de presidentes autonómicos se refiere a Isabel Díaz Ayuso, lo cierto es que tanto las investigaciones contra su padre y su hermano fueron archivadas por falta de pruebas. Eso sí, aún sigue activa la investigación contra su pareja. En el caso de la financiación irregular por la que fue sancionado Vox, ayer mismo Anticorrupción archivó la causa de forma provisional. Con todo, Sánchez acertó en la alusión a Mazón, al que casi todos los analistas consideran un cadáver político.
Ni moción de censura, ni cuestión de confianza
En su penúltimo ataque a la oposición, el presidente se valió de su mayoría parlamentaria para lanzar un reto: "Si el señor Feijóo y el señor Abascal están tan convencidos de que el Gobierno ha perdido la mayoría parlamentaria que le legitima para gobernar, lo que tienen que hacer es presentar una moción de censura". Pese a las exigencias de Vox y la recogida de firmas iniciada, el PP no se plantea convocar esta moción, puesto que desde Génova consideran que sería regalar al Gobierno una bomba de oxígeno, ya que al no contar con los apoyos suficientes, fracasarían. Sin embargo, el presidente tampoco se ha decidido por plantear la cuestión de confianza en el Congreso pese a los sondeos que Moncloa ha iniciado entre los socios de investidura.
Sobre su modelo económico y los desafíos globales, Sánchez argumentó que sus principales preocupaciones son "la vivienda, como es el cambio climático o como es la resolución de conflictos internacionales". Precisamente este Gobierno ha iniciado 'conflictos diplomáticos' con Israel, Argentina, Marruecos, Argelia o el pueblo saharaui, entre otros países.

