Cataluña da un paso hacia la estabilidad de la comunidad. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, han formalizado en el Palau de la Generalitat el acuerdo para la aprobación de los presupuestos catalanes de 2026 a la espera de que las negociaciones entre Comuns y Govern también culminen con un acuerdo que permita aprobar las cuentas en el Parlament. Tras la validación del pacto, la firma de estos presupuestos pone fin a meses de prórroga presupuestaria en la legislatura.
Ha sido Junqueras el que ha llegado al Palau de la Generalitat, donde ha sido recibido por Illa en la Galería Gótica para 'escenificar' su acuerdo con un apretón de manos antes de reunirse en el despacho presidencial. El texto se ratificará este miércoles en una Comisión Bilateral en Madrid e incluye importantes medidas económicas y de infraestructuras que requerirán la implicación del Gobierno central.
Las inversiones para los principales acuerdos del pacto
Entre los datos clave del pacto destaca la dotación de 527 millones de euros hasta 2029 para reforzar la Agència Tributària de Catalunya hasta 2029. El documento también contempla la reactivación de la línea ferroviaria, un proyecto valorado en 5.200 millones de euros que se ejecutará entre 2027 y 2040 con financiación estatal con ayuda del Banco Europeo de Inversiones. Esta red estará diseñada para enlazar de forma directa las regiones metropolitanas desde Mataró hasta Vilafranca del Penedès sin la necesidad de cruzar Barcelona.
Por otro lado, aunque el traspaso del IRPF se negociará en Madrid, la Hacienda catalana recibirá más dinero durante los próximos tres años para estar preparada cuando llegue ese momento. Básicamente, en clave institucional, Cataluña ganará un peso significativo en el plano estratégico como, por ejemplo, con el Consorci de la Zona Franca (CZFB), que aunque actualmente está bajo control estatal, el acuerdo dice que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona tengan mayoría.
Básicamente, las negociaciones entre socialistas y republicanos han buscado negociar un paquete de inversiones en, sobre todo, infraestructuras. Con estas cifras, el Ejecutivo catalán busca garantizar las cuentas prorrogadas de 2023.
El bloqueo de los republicanos y las negociaciones de los Comuns
El pacto llega tras unas negociaciones marcadas por el inicial 'no' de ERC, que en marzo obligó al Govern a retirar un primer proyecto presupuestario debido a la falta de avances en la cesión de impuestos. Una vez reconducida la relación con los republicanos, el Ejecutivo catalána afronta el último reto: cerrar el pacto con los Comuns.
La formación de Jéssica Albiach ya ha puesto sobre la mesa sus exigencias, entre las que está un incremento en vivienda para reconvertir bajos y oficinas en VPO, reformular el proyecto de la línea R-Aeroport y el impulso de la 'Tasa Zucman' para gravar las grandes fortunas.

