El comunicado difundido por la Guardia Civil sobre los contactos entre su directora general, Mercedes González, y Leire Díez añade más claves a un caso que ha escalado en plena polémica por el sumario conocido esta semana sobre las llamadas cloacas del PSOE.
La institución marca distancias con cualquier sospecha de injerencia y detalla cómo fueron esos encuentros, qué se habló en ellos y por qué rechaza de plano cualquier vínculo operativo con investigaciones del cuerpo.
Primer contacto entre ambas
Según el texto, González conoció a Díez en su etapa como delegada del Gobierno en Madrid, cuando Díez era directora de Relaciones Institucionales de Correos. La relación, siempre según la Guardia Civil, se limitó entonces a intercambios de mensajes de WhatsApp vinculados a las movilizaciones laborales en las que estaba inmersa la empresa pública. La institución afirma que no hubo encuentros personales ni contacto directo hasta ese momento.
Una primera reunión breve
Tras su nombramiento como directora general de la Guardia Civil, Leire Díez contactó de nuevo con González para mantener un primer encuentro. En esa cita, que se celebró en una cafetería cercana a la Dirección General de la Guardia Civil, Díez le trasladó que trabajaba como freelance y que había retomado su actividad periodística, sin concretar para quién ni dónde.
El comunicado señala que fue la primera vez que ambas se vieron en persona y que la conversación duró unos 15 minutos. La Guardia Civil añade que no se trató ningún asunto relacionado con la actividad del cuerpo.
Una segunda cita y una petición concreta
Meses después, Díez volvió a ponerse en contacto con González para proponer otro encuentro en Madrid, aunque esa cita quedó anulada por la enfermedad de un familiar. Más tarde, según la versión oficial, ambas se reunieron de nuevo en circunstancias similares a las anteriores y sin referencias al trabajo de la Guardia Civil.
En ese encuentro, siempre de acuerdo con el comunicado, Díez planteó a González una petición relacionada con el comandante Rubén Villalba y su posible regreso al puesto de trabajo. La directora general rechazó la solicitud al recordarle que se encontraba sin destino por su presunta implicación en un caso judicial. Tras ese momento, la reunión terminó de inmediato.
Sin más encuentros posteriores
La Guardia Civil indica que, después de ese episodio, Mercedes González y Leire Díez no volvieron a mantener ningún encuentro más. El comunicado precisa además que, cuando se hicieron públicas informaciones sobre la participación de Díez en una reunión en la que se atacaba a agentes de la Guardia Civil, la directora general se reunió con los mandos de la Jefatura de Policía Judicial, la UCO y el agente señalado.
En esa reunión, según la institución, González trasladó su apoyo y respaldo a su trabajo.
El comunicado concluye con una negación expresa de cualquier participación de Mercedes González en operaciones contra unidades de la Guardia Civil. La directora general sostiene que jamás ha interferido en investigaciones del cuerpo y subraya su respeto y confianza en la labor de la Policía Judicial.

