El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha quitado hierro a su polémica frase de que las vacaciones estaban sobrevaloradas en tono humorístico y ha invitado a todo aquel que no entendió la expresión a tomar un vino: "Al que no sabe aguantar una broma, le digo, tómate un albariño y descansa".
El líder de la oposición ha realizado estas declaraciones en la Fiesta del Albariño de Cambados (Pontevedra), donde ataviado con el traje de Gran Mestre ha dado la bienvenida a una nueva hornada de Donas y Cabaleiros. Feijóo está disfrutando de sus primeros días de vacaciones en Galicia.
"El otro día dije que las vacaciones, para quienes no pueden tomarlas, para millones de autónomos, para millones de parados, también para miles de enfermos o para gentes que están estudiando, estaban sobrevaloradas, y se lio un pequeño asunto en redes sociales. Bueno, a quien no sabe distinguir una broma, yo le diría, tómate un albariño y descansa", ha explicado el líder popular.
Sus palabras han estado llenas de guiños al famoso vino gallego y a la orden que preside, y ha subrayado que "las coaliciones son muy sólidas, cada uno sabe el presupuesto que trae y no prorroga el anterior", en referencia a la negativa del Gobierno a presentar el proyecto de la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
España vive tiempos inciertos
Además, ha aprovechado para reivindicar una España "alegre y abierta" que "no viva arrastrada por el conflicto ni se deje arrastrar por la crispación". Por eso, ha asegurado que es "posible otro clima político".
De igual manera, aunque no ha hecho ninguna alusión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su discurso ha estado centrado en la situación política actual con frases como "España vive tiempos inciertos, donde hace falta templar, pero también actuar". Es por ello, que el líder del PP considera que ahora es necesario un clima político "donde haya más respeto y menos ruido, más acuerdo y menos cálculo".
Ha sido cuando ha enumerado algunos "retos" que, a su juicio, hay que "poner por delante" como proteger el mundo rural, garantizar oportunidades a los jóvenes, impulsar el turismo interior y dinamizar la economía "sin perder el alma". También ha opinado, escuetamente, sobre los aranceles de Donald Trump, los cuales ha calificado de "razonables".

