Los dos decretos de vivienda del Gobierno han caído en el Congreso después de que el Ejecutivo no consiguiera reunir los apoyos necesarios para convalidarlos. Pero antes de llegar a la votación, Isabel Rodríguez ha protagonizado uno de los últimos intentos por convencer a Junts de que modificara su posición.
La ministra de Vivienda reveló una excepción que había pasado desapercibida en el texto publicado en el Boletín Oficial del Estado y que afectaba a Cataluña.
"En el texto que está publicado en el BOE se recoge una excepción. Y hoy tienen que saber los catalanes y las catalanas que la norma que está en vigor, la norma que impulsa este Gobierno y la norma que podrían estar apoyando los parlamentarios de Junts no afecta a Cataluña", ha asegurado Rodríguez.
La ministra lo ha detallado: "Existe una cláusula en la que claramente se dice que en el ámbito del derecho civil catalán se puede regular esto. Y, de hecho, el Gobierno y el Parlament catalán han hecho una regulación sobre temporada y habitaciones".
La excepción que recogía el BOE
La clave estaba en la disposición adicional duodécima introducida en la Ley de Arrendamientos Urbanos por el primero de los decretos.
La cláusula establecía que, aunque el decreto fijaba nuevas reglas para los alquileres de temporada y por habitaciones, en Cataluña podía seguir aplicándose la regulación propia aprobada al amparo de sus competencias en derecho civil.
Por eso, cuando Rodríguez afirmó que la norma "no afecta a Cataluña", no estaba diciendo que todo el decreto dejara de aplicarse allí. Se refería concretamente a estas dos modalidades de alquiler, en las que la normativa catalana podía prevalecer sobre las nuevas reglas estatales.
El último intento por convencer a Junts
La aclaración llegó en un momento especialmente delicado de la votación. Junts había reclamado al Gobierno que retirara los decretos y elaborara un nuevo texto, mientras el Ejecutivo trataba de conseguir hasta el último momento que sus siete diputados votaran a favor o, al menos, se abstuvieran.
Rodríguez aseguró también desde la tribuna que "el 90%" de las propuestas que Junts había trasladado al Gobierno estaban recogidas en el BOE y utilizó la salvaguarda de las competencias catalanas como otro de sus argumentos para intentar atraer a la formación.
La maniobra no consiguió modificar su posición. Junts mantuvo su rechazo al considerar insuficientes las medidas contra la especulación y reclamó negociar un nuevo decreto.
Finalmente, sus diputados votaron en contra y el primer decreto fue derogado por el Congreso, dejando sin efecto también la regulación sobre la que Rodríguez había llamado expresamente la atención de Junts pocos minutos antes.

