El crecimiento de los partidos de derecha en España se consolida como una tendencia cada vez más visible a la luz de los últimos resultados electorales autonómicos. El sociólogo de Más de uno, Ignacio Urquizu, ha explicado cómo en Extremadura, las formaciones de este espectro sumaron el 60% de los votos, trece puntos más que en 2023. En Aragón alcanzaron el 53%, igualando su máximo histórico, mientras que en Castilla y León llegaron al 56%, un resultado que el Partido Popular no había logrado en solitario hasta ahora.
Las estimaciones de las principales casas demoscópicas apuntan en la misma dirección. La suma de PP, Vox y Se Acabó la Fiesta se situaría en torno al 51% del voto en unas elecciones generales, por encima de registros anteriores: el PP en solitario obtuvo un 45%, y la suma de PP y Ciudadanos en las elecciones de 2016 alcanzó el 46%.
Al analizar este fenómeno desde una perspectiva más estructural, el sociólogo Urquizu destaca una evolución sostenida en la autoubicación ideológica de los españoles: "Década a década va aumentando el número de personas que se declara de derechas". En los años 80, este grupo representaba en torno al 20%; en los 90, el 23%; y en el último barómetro del CIS, publicado esta semana, alcanza ya el 31%.
Década a década va aumentando el número de personas que se declara de derechas
Un cambio cultural más profundo
Más allá de los datos electorales, el experto apunta a una transformación de fondo en la relación de los ciudadanos con el Estado y las políticas públicas. Se observa un avance del individualismo respecto a etapas anteriores, acompañado de una creciente desconfianza hacia la gestión pública: el 86% de los españoles considera que las administraciones no gestionan adecuadamente los recursos.
Somos más individualistas que hace más de una década
También ha aumentado el número de personas que considera que la protección de las personas más vulnerables es responsabilidad individual de cada uno, casi el doble que en al año 2017. Al mismo tiempo que ha disminuido el número de personas que señala que es responsabilidad del Estado.
¿Quiénes se están derechizando?
El perfil de este desplazamiento ideológico no es homogéneo. Los mayores niveles de identificación con la derecha se registran entre los menores de 25 años y los mayores de 65, con una mayor incidencia entre los hombres que entre las mujeres. También se observa una presencia destacada entre los católicos practicantes y en segmentos de renta media-alta. En contraste, dentro de la clase trabajadora solo un 16% se identifica con esta posición ideológica.
Por nivel educativo, el mayor porcentaje de personas que se declaran de derechas se encuentra entre quienes afirman no tener estudios (37%), mientras que los niveles más bajos se registran entre quienes cuentan con educación primaria o formación profesional y la izquierda también es mayoritaria entre los que cuentan con un título universitario.
En conjunto, Urquizu apunta a una "derechización" que combina factores demográficos, culturales y económicos, con especial peso entre jóvenes hombres, católicos practicantes y sectores de clase media-alta. Un proceso que, según algunas interpretaciones, también se ve impulsado por la dinámica política: el desgaste de gobiernos de izquierdas puede estar favoreciendo el crecimiento de las alternativas conservadoras, en un contexto en el que las nuevas generaciones muestran una actitud más pragmática que ideológica.
