El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves en el Congreso para explicar su gestión de la crisis migratoria de Ceuta, pero sus argumentos no han convencido a buena parte de sus socios parlamentarios. Sumar, ERC y PNV han reprochado al Ejecutivo su respuesta tardía, mientras que los dos primeros han señalado directamente a Marruecos como responsable de la entrada masiva de personas registrada los días 30 y 31 de julio.
Los portavoces adjuntos de Sumar Enrique Santiago y Aina Vidal han acusado al Gobierno de haber actuado "tarde" y han rechazado la hipótesis defendida inicialmente por Moncloa. "Nada tiene que ver con las mafias", han sostenido antes de afirmar que todo apunta a que la operación fue organizada por Marruecos. "Defender otra hipótesis no es creíble", han sentenciado.
Sumar también ha exigido al Ejecutivo que agilice la reubicación de migrantes en el conjunto de las comunidades autónomas y que no confíe únicamente en los retornos, una solución que considera inviable porque Marruecos no los permite.
Más contundente se ha mostrado el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que ha acusado expresamente al reino alauí de utilizar a miles de personas para intentar desestabilizar al Ejecutivo. "Acuso a Marruecos de enviar a 80.000 personas para cargarse al Gobierno de España con la colaboración de Washington, Tel Aviv y la derecha y ultraderecha española", ha afirmado.
Rufián también ha cargado contra la actuación de Moncloa, cuyos miembros, a su juicio, han sido "pusilánimes". "Si lo sabían policías y jueces, ustedes también lo sabían", ha espetado al presidente del Gobierno.
El PNV afirma que Sánchez "no ha estado a la altura"
Aunque sin responsabilizar directamente a Marruecos, la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, ha reprochado a Sánchez su falta de celeridad. "Llega tarde", ha denunciado, antes de advertir de que la gravedad de lo ocurrido requería una respuesta mucho más rápida.
Vaquero ha acusado al Gobierno de haber construido un "relato autocomplaciente" y de no contar con una propuesta de gestión realista. "No ha estado a la altura", ha asegurado. En su opinión, la "inacción" del Ejecutivo ha permitido que la derecha se apropiara del relato sobre la crisis.
Desde la oposición, Alberto Núñez Feijóo también ha afirmado que la operación "salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos" y que existen indicios de que Rabat la coordinó. El líder del PP ha ido un paso más allá al asegurar que el Gobierno conocía las advertencias y decidió ocultarlas. "Si esta es la verdad, dimita por incompetente y, si es falso, dimita por cómplice", ha exigido.
Sánchez niega una política de "apaciguamiento"
En su réplica, Sánchez ha negado que el Ejecutivo mantenga una política de "apaciguamiento" con Marruecos. Según ha explicado, España apuesta por una relación de "buena vecindad", aunque existen "líneas rojas" como la integridad territorial y la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.
El presidente ha defendido la prudencia del Gobierno y ha rechazado abrir "un conflicto diplomático de primer orden" con un país vecino sin disponer de "datos sólidos". "La prudencia no está reñida con la contundencia", ha insistido.
Sánchez también ha confirmado que hará públicos todos los informes sobre lo sucedido y ha asegurado que el Gobierno actuará "con contundencia" si se demuestra la participación directa o indirecta de Marruecos. Además, ha anunciado que Felipe VI visitará Ceuta y Melilla en las próximas semanas.
En paralelo, las autoridades marroquíes han comunicado al Gobierno español la apertura de una investigación sobre la entrada masiva. La decisión fue trasladada por el ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Bourita, a su homólogo español, José Manuel Albares.
