Ceuta cuenta los días hasta el final de la crisis migratoria, y, por lo que parece, no será dentro de poco. Como pronosticaba ya Pedro Sánchez, los ceutíes deben tener a la paciencia como máxima aliada, al menos hasta el próximo 31 de diciembre "por considerarse un plazo razonable para la consecución de los objetivos descritos".
Como describe en Más de uno el enviado especial de Onda Cero, Miguel Rodríguez, los migrantes ocupan más de un kilómetro de la playa del Trampolín, desde donde entraron el pasado 30 y 31 de diciembre más de 70.000 personas provenientes de Marruecos.
"La Ciudad Trampolín"
Rodríguez ha explicado que entre las playas del Trampolín y Benítez se contabilizan más de 100 chabolas y tiendas de campaña, algunas de las cuales, según su testimonio, son ofrecidas por las mafias por unos 25 euros la noche. En total, las acampadas ocupan prácticamente la mitad de la bahía norte de Ceuta.
El periodista ha señalado que en estas zonas pueden dormir entre 3.000 y 5.000 personas, entre mayores y menores de edad, al margen de las aproximadamente 8.500 que se encuentran en los centros de acogida.
Rodríguez ha descrito una situación que, según su relato, no se habría reducido pese al traslado de parte de estas personas. Las playas continúan ocupándose con nuevas construcciones y, según ha explicado, algunos migrantes bajan de los montes y se instalan en la orilla a la espera de recibir alimentos de Cruz Roja y de ser derivados a algún centro de acogida.
Además, ha señalado que durante las primeras horas de la mañana algunas personas instalan pequeños puestos de venta ambulante en los que ofrecen comida y ropa, mencionando también la venta de hachís.
"Una crisis enquistada" en las playas de Ceuta
Rafa Latorre ha apuntado durante la conversación que, casi dos meses después de la entrada masiva, el paisaje de las playas continúa siendo prácticamente el mismo y ha planteado el sentimiento de "desamparo, miedo e indignación" entre parte de los ceutíes.
Por su parte, Miguel Rodríguez ha descrito la ciudad como un escenario en el que, pese al paso de las semanas, la crisis sigue sin resolverse. "Lejos de plasmar una crisis resuelta, ofrece la imagen de una crisis enquistada", ha señalado durante su conexión con Más de uno.
El periodista también ha relatado una situación que considera especialmente llamativa: a las puertas de la Delegación del Gobierno se encuentra acampada una decena de personas en protesta por las acampadas que se mantienen en las playas.
Por su parte, Latorre ha señalado que incluso se estaría produciendo una suerte de venta de parcelas en las playas, con espacios delimitados mediante palos y mantas que llegarían a ofrecerse por unos 40 euros.
Durante la conversación, el periodista de Onda Cero ha planteado también la posibilidad de que la permanencia de las personas en las playas esté relacionada con nuevas entradas o con el desplazamiento hacia la costa de quienes permanecen en las laderas y zonas de monte. En este sentido, ha cuestionado que el traslado de alrededor de 1.700 personas haya permitido aliviar de forma significativa la situación en las playas.

