Abrir una cuenta bancaria para los hijos se ha convertido en una práctica muy habitual por parte de los padres que quieren ahorrar dinero para su futuro. Muchos bancos ofrecen la opción de contar con una cuenta adicional con capacidad de ahorro para los más pequeños, con posibilidades que van desde la cotitularidad hasta que puedan usar dicha cuenta cuando lleguen a determinada edad.
Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros, habla de ello en Por fin. "Las cuentas para menores o infantiles no tienen costes o sus comisiones son muy reducidas", afirma Patricia, que subraya que la particularidad reside en que es "necesario" que los padres, los representantes legales del menor, estén presentes en el momento de apertura de la cuenta.
Cuándo es recomendable abrir una cuenta bancaria a tus hijos
Así, conviene observar las condiciones de cada cuenta, ya que los bancos ofrecen distintas opciones cuando los menores cumplan 18 años o una determina edad, para saber qué sucede con dicha cuenta y con el dinero de la misma. También hay que tener en cuenta si abrimos una cuenta de ahorro o una cuenta corriente, ya que la de ahorro permite sacar rentabilidad con el paso del tiempo más las cantidades que se aportan de manera periódica.
La mayoría deja a los padres como cotitulares para gestionar ese dinero -sea transferencias, ingresos u otras operaciones- hasta que los menores cumplen 18 años, cuando pasan a ser titulares de su cuenta y tienen la capacidad de asumir la gestión de la cuenta bancaria. Algunas entidades incluso 'convierten' en ese momento la cuenta a una corriente básica, por lo que conviene leer todas las condiciones, no solo las actuales, sino las futuras posibilidades cuando el hijo llegue a la mayoría de edad.
"El objetivo principal final es que al llegar esa edad se disponga de una cantidad de ahorra suficiente", asegura Patricia Suárez, que responde a cuál sería la edad ideal para abrir este tipo de cuentas: "En la medida en que estas cuentas exige la participación del representante legal, desde los cinco hasta los diez años se les puede contar que ya reciben esas pequeñas cantidades de dinero o pequeñas pagas o ingresos puntuales".
Además, también existen las cuentas para adolescentes, cuando los hijos ya tienen una edad más 'madura', aunque estas no suelen dar condiciones de ahorro, sino que son corrientes básicas para alojar una cantidad de dinero y que el menor lo vaya gestionando con supervisión de los propios padres.
La importancia de explicar la cuenta a los más pequeños
Por tanto, es importante que los niños visualicen que existe una cuenta destinada a las pagas y pequeños ahorros, para que vayan entendiendo el objetivo: "Hay que explicarle al niño para qué es esa cuenta, si no, no sirve. Se le puede decir que, en lugar de meter en la hucha, se puede meter en la cuenta. A partir de los 12 y hasta los 17, estamos en una etapa madurativa diferente, se les puede explicar mejor, se puede utilizar para la propia paga, el ahorro y un poco ir hablando con ellos de estos gastos".
En este sentido, considera que está bien hablar de dinero con los más pequeños para que no crean que "la nevera se llena por arte de magia" y que se puede hablar de las cantidades a cualquier edad, puesto que en cada periodo "hay literatura" para hacerlo y que vayan conociendo poco a poco lo que significa el dinero.
Cómo actúa Hacienda con las cuentas bancarias a los niños
Patricia Suárez sostiene que no hay ningún "inconveniente" en estas cuentas para Hacienda, especialmente si se trata de "pequeñas cantidades", salvo que se utilice la misma para "grandes ahorros", lo que puede detectar la Agencia Tributaria como un "gran trasvase" y pedir explicaciones a los titulares.
Además, si el hijo ya ha cumplido los 18 años en adelante, hay otras implicaciones que Hacienda querrá controlar, ya que lo entiende como una transferencia de dinero importante.

