El domingo 8 de marzo se celebra el Día Internacional de las Mujeres y este año la campaña institucional del Gobierno de Navarra pone el foco en una idea central: la existencia de un “espejismo de igualdad”. Así lo ha explicado en Onda Cero Pamplona Patricia Abad, directora gerente del Instituto Navarro para la Igualdad, quien ha subrayado que el contexto actual, especialmente entre la juventud, está marcado por la percepción de que “todo está logrado”.
Abad reconoce que los avances legislativos y sociales han sido importantes y se han traducido en mejoras reales. Sin embargo, advierte de que esa sensación de “misión cumplida” puede convertirse en un obstáculo para seguir avanzando. “La igualdad existe cuando se practica”, ha recordado, insistiendo en que no basta con que los derechos estén reconocidos formalmente si no se traducen en cambios efectivos en la vida cotidiana.
Entre los ejemplos más claros de que la igualdad real aún no se ha alcanzado, la directora del INAI ha señalado la violencia contra las mujeres como la manifestación más extrema de la desigualdad estructural. Pero, más allá de ese ámbito, ha citado otras brechas persistentes como la salarial o la distribución desigual de los cuidados y las tareas domésticas.
En este sentido, ha destacado los datos de la última Encuesta Social y de Condiciones de Vida, que reflejan una diferencia de 17 puntos en el esfuerzo que supone conciliar empleo y responsabilidades familiares entre mujeres y hombres. “No es una cuestión ideológica, sino de evidencia”, ha subrayado, apuntando que las mujeres siguen asumiendo mayor carga en el cuidado de menores y personas mayores.
Por ello, uno de los mensajes de la campaña es claro: “Ayudar no es corresponsabilizarse”. La igualdad, ha explicado, implica compartir decisiones y responsabilidades en igualdad de condiciones, no entender las tareas domésticas como una colaboración voluntaria.
En el ámbito profesional, la directora del INAI ha rechazado la idea de que la menor presencia de mujeres en puestos de dirección responda a una falta de interés. Ha defendido la necesidad de generar referentes, garantizar igualdad de oportunidades y, en algunos casos, aplicar medidas de acción positiva para romper techos de cristal aún existentes.
Asimismo, ha mostrado preocupación por la proliferación de discursos que niegan la existencia de la brecha salarial o de la violencia de género, especialmente amplificados por redes sociales y entornos digitales. A su juicio, estas corrientes refuerzan el espejismo de igualdad y dificultan la transformación social.
Por último, Abad ha recordado que el 8M seguirá teniendo un marcado carácter reivindicativo. Las instituciones navarras se sumarán el domingo, a las 8 de la tarde, a la movilización, junto al movimiento feminista, en un contexto en el que ya no siempre es posible alcanzar declaraciones institucionales de consenso.
