Incendios forestales | Navarra

Las altas temperaturas y la falta de lluvias disparan el riesgo de incendios en Navarra

Navarra ha evitado hasta ahora los grandes incendios que este verano están golpeando con dureza a otras comunidades, pero las altas temperaturas, la falta de lluvias desde mayo y la sequedad de la vegetación mantienen el riesgo en niveles muy elevados. La prevención y la responsabilidad ciudadana son fundamentales para evitar que cualquier descuido termine en un incendio forestal.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

Navarra está logrando esquivar este verano los grandes incendios forestales que afectan a otras comunidades aunque la preocupación es máxima. Así lo ha explicado en Onda Cero Pamplona Mikel Reparaz, técnico forestal de la Sección de Prevención de Incendios y Planes Estratégicos del Gobierno de Navarra, quien recuerda que las condiciones meteorológicas son especialmente desfavorables tras más de dos meses sin lluvias significativas, temperaturas muy elevadas y episodios de viento.

Reparaz advierte de que cualquier descuido puede desencadenar un incendio forestal y lanza un mensaje claro a la ciudadanía: extremar las precauciones y evitar cualquier actividad que implique fuego. En relación a las barbacoas típicas de estas fechas, señala que "Este año toca tortilla de patata en la fiambrera", insistiendo en que no es el momento de asumir riesgos.

Respecto a la gestión forestal, rechaza la idea de que los montes estén "sucios" y explica que la maleza forma parte de un ecosistema natural. Navarra gestiona cerca del 80% del monte público mediante planes de ordenación forestal, aunque reconoce que es imposible actuar sobre la totalidad de la superficie por limitaciones técnicas, económicas y ambientales. Además, subraya que una buena gestión ayuda frente a incendios habituales, pero no puede frenar fuegos extremos como los registrados estos días en otras comunidades.

El técnico señala que la zona media de Navarra, en una franja que va aproximadamente de Zúñiga a Yesa, concentra históricamente la mayor parte de los incendios, aunque advierte de que el riesgo podría aumentar también en las zonas pirenaicas si continúa la actual tendencia climática.

Entre las recomendaciones, recuerda la prohibición de arrojar colillas, evitar aparcar vehículos sobre hierba seca, no utilizar herramientas que puedan generar chispas y mantener despejada de vegetación la zona que rodea viviendas aisladas o fincas. Unas medidas preventivas que, insiste, deben mantenerse durante todo el año para reducir el impacto de futuros incendios.