La publicidad de Coca-Cola es, en buena medida, la historia de la propia publicidad moderna. Así lo ha analizado Nacho Tomás, experto en el sector y director de la agencia N7, en Historia de la publicidad» en «Más de uno Murcia».
A lo largo de la sección, Tomás ha desgranado cómo la compañía de Atlanta consiguió convertir un refresco en un sentimiento. Un recorrido que arranca a finales del siglo XIX, cuando el producto se anunciaba casi como un tónico, y que alcanza uno de sus momentos fundacionales en 1931, con la imagen del Papá Noel vestido de rojo creada por el ilustrador Haddon Sundblom para la marca, una estampa que terminó fijando el imaginario navideño de medio mundo.
El análisis se ha detenido también en el que muchos consideran el anuncio más icónico de la historia: el «I'd Like to Buy the World a Coke» de 1971, con jóvenes de todo el planeta cantando juntos en una colina. Y no ha faltado el repaso a uno de los mayores errores de marketing del siglo XX, el lanzamiento de la «New Coke» en 1985, una reformulación del producto que la propia marca tuvo que revertir en cuestión de semanas ante el rechazo de los consumidores.
Una conversación sobre cómo se construye un imperio a base de emociones y sobre por qué, más de un siglo después, la publicidad de Coca-Cola sigue envejeciendo tan bien.
