El conselleiro de Cultura, José López Campos, ha manifestado el rechazo “más que justificado” de los técnicos de su departamento a los tubos instalados en las gárgolas del Hostal dos Reis Católicos, en Santiago de Compostela. Un informe elaborado por estos profesionales contemplaba la colocación de lanzas, pero recomendaba analizar este aspecto de forma específica.
La imagen generada en los últimos días ha suscitado críticas por parte de colectivos vecinales y de la Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal). En declaraciones a los medios, el responsable autonómico ha insistido en la necesidad de encontrar una solución que armonice la funcionalidad con la estética.
Según ha recordado, aunque la reforma depende de Turespaña —organismo adscrito al Ministerio de Industria y Turismo—, la Xunta realizó una supervisión técnica del proyecto, reflejada en un informe (al que tuvo acceso Europa Press) que autorizaba las obras e incluía varias observaciones sobre aspectos que requerían un análisis más detallado.
Uno de esos puntos era la solución a las humedades en la fachada provocadas por la caída del agua, para lo que se mencionaba la instalación de lanzas. “Lo que se establecía era la necesidad de un estudio pormenorizado mediante un documento específico que permitiera encontrar la mejor solución, no solo desde el punto de vista arquitectónico y funcional, sino también estético”, ha precisado.
Sin embargo, según López Campos, dicha documentación “nunca llegó a remitirse”. Tras la polémica generada la semana pasada, la Xunta envió un escrito al Ministerio para solicitar aclaraciones sobre la solución adoptada, expresando ya su rechazo.
“Es evidente que existe un rechazo más que justificado a la solución técnica aplicada y, tal como recogía el propio informe, es necesario analizar con detalle las alternativas”, ha afirmado.
Este asunto se abordará en una reunión con el arquitecto prevista para esta semana, en la que el conselleiro confía en alcanzar “una solución técnica adecuada, idónea y funcional”, que también resulte satisfactoria desde el punto de vista estético.
“NO HAY NINGÚN DAÑO IRREPARABLE”
Con todo, López Campos ha negado que exista un “daño estructural irreparable o irreversible”: “Cualquier actuación que se realice a partir de ahora es fácilmente subsanable; lo importante es encontrar la mejor solución”.
Asimismo, ha subrayado la importancia de no pasar por alto el problema “principal” de las filtraciones de agua en el edificio. “Existen soluciones que permiten compatibilizar esa necesidad funcional con la estética”, ha concluido.
Estas declaraciones se produjeron durante una visita a la Biblioteca Pública Ánxel Casal, con motivo de la incorporación de su nueva directora, Ángela García Núñez, a quien animó, junto a su equipo, a continuar con la labor cultural que se desarrolla en este tipo de equipamientos públicos.

