La alcaldesa de A Coruña, el portavoz del grupo municipal del BNG, el historiador Alfredo Vigo y Rubém Centeno, en representación de la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica. Estas son las primeras personas que han podido visitar la Casa Cornide una vez que sus propietarios, la familia Franco, la abren al público para cumplir con su declaración de Bien de Interés Cultural por la Xunta hace dos años.
La regidora, Inés Rey, destaca la importancia de esta apertura, ya que los herederos del dictador empiezan a cumplir la ley. El portavoz del grupo municipal del BNG, Francisco Jorquera, confía en que esta apertura sea el primer paso del proceso hacia la devolución de la Casa Cornide al patrimonio público, tal y como sucedió hace unos años con el pazo de Meirás.
Por su parte, el historiador Alfredo Vigo explicaba que el interior de la casa se reformó en los años sesenta para convertirlo en una especie de apartamentos. Ahora mismo está vacío de muebles pero sí se pueden ver elementos originales del edificio, otros modernos pero que imitan piezas más antiguas, e incluso objetos decorativos traídos desde distintos puntos de Galicia.
