El Ayuntamiento de Burriana ha iniciado un procedimiento sancionador contra un ciudadano por un vertido ilegal de residuos en la vía pública, dentro de su estrategia para combatir las conductas incívicas y mejorar la salubridad y seguridad del municipio.
Los hechos ocurrieron el pasado 20 de abril en la calle Argila, donde agentes de la Policía Local detectaron cuatro contenedores de grandes dimensiones completamente desbordados de basura y objetos diversos. Tras requerir su retirada, los agentes comprobaron que parte de los residuos habían sido abandonados directamente en la vía pública, llegando a ocupar parcialmente el carril bici y generando molestias vecinales y riesgos para peatones y ciclistas.
La conducta ha sido calificada inicialmente como una infracción grave según la legislación estatal sobre residuos, que contempla sanciones económicas de entre 2.001 y 100.000 euros por el abandono o vertido de residuos no peligrosos en espacios públicos.
Desde el consistorio destacan que esta actuación responde a las demandas vecinales recogidas en las reuniones de la iniciativa "Con mis vecinos" y forma parte de las medidas impulsadas para frenar los vertidos incontrolados, especialmente en zonas agrícolas y periféricas del municipio. Asimismo, recuerdan que existe un servicio gratuito de recogida de enseres y voluminosos para evitar este tipo de conductas.

