El Ayuntamiento de Vila-real, a través de las concejalías de Territorio y Servicios Públicos y en coordinación con la empresa Facsa, ha iniciado los trabajos para reparar la rotura de una canalización de agua potable en el puente de la Gallega. El pasado 24 de enero se detectó una importante fuga en una de las cañerías estructurales del circuito periférico de agua potable, afectando a terreno situado bajo el viaducto, hecho que ha obligado a cortar temporalmente el tráfico de vehículos por seguridad.
Durante estos días, técnicos del Ayuntamiento de Vila-real, junto con la empresa concesionaria del servicio de agua potable, Facsa, han estado trabajando en el proyecto para dar una solución que garantice la seguridad y el funcionamiento óptimo de la red.
La solución técnica adoptada consiste en un nuevo trazado para la cañería, que hasta ahora pasaba directamente por debajo del puente, con el riesgo que cualquier incidencia o avería lo afectara. Con la nueva configuración, el circuito se rediseñará en forma de ‘U’, con más garantías de seguridad tanto para la infraestructura viaria como para el sistema de abastecimiento de agua.

