El fútbol base de la Vega Baja vivió este fin de semana uno de los episodios más lamentables de la temporada tras la agresión protagonizada por un adulto durante un partido de categoría benjamín entre el Orihuela CF y el Kelme CF, disputado en el Polideportivo El Palmeral de Orihuela.
Según ha trascendido, el incidente se produjo durante el transcurso del encuentro, correspondiente a la jornada 20 de la competición, cuando el padre de un jugador del conjunto local agredió a un progenitor del equipo visitante tras un lance del juego. La víctima sufrió una brecha en la cabeza, lo que obligó a detener el partido y derivó en la posterior suspensión del mismo.
El suceso generó una fuerte conmoción entre los asistentes, especialmente por tratarse de un encuentro protagonizado por niños de corta edad, en el que priman los valores educativos y deportivos.
Reacción inmediata del club
El Orihuela CF reaccionó con rapidez a lo ocurrido mediante un comunicado oficial difundido a través de las redes sociales de su cantera.
En dicho mensaje, el club expresó una “condena total” a cualquier tipo de violencia en el deporte, subrayando que estos comportamientos “no representan nuestros valores”. Asimismo, anunció medidas disciplinarias contundentes, entre ellas la prohibición de acceso a cualquier partido de la entidad para la persona implicada en la agresión.
El comunicado también recoge que el agresor ha pedido disculpas y ha asumido las consecuencias de sus actos, mientras que el club hizo especial hincapié en la necesidad de proteger a los menores: “los niños no son responsables de los actos de sus padres” y deben poder disfrutar del fútbol en un entorno seguro.
Tolerancia cero ante la violencia
El incidente reabre el debate sobre el comportamiento en las gradas del fútbol base, donde en los últimos años se han producido episodios similares que empañan el carácter formativo del deporte.
Desde distintos ámbitos del fútbol autonómico se insiste en la importancia de reforzar los valores de respeto, convivencia y deportividad, especialmente en categorías como la benjamín, donde el objetivo principal es la educación a través del juego.
La investigación de lo ocurrido podría acarrear nuevas consecuencias a nivel federativo, mientras que el encuentro queda pendiente de resolución deportiva tras su suspensión.
