La alcaldesa de València, María José Catalá, ha anunciado este lunes que el Ayuntamiento exigirá a los grandes tenedores de viviendas la instalación de alarmas y otros sistemas de seguridad para evitar que los pisos de su propiedad sean ocupados de manera irregular. Será, según Catalá, la primera iniciativa que emprenda la ‘oficina antiokupaciones’ cuya creación fue aprobada el pasado viernes en la Junta de Gobierno Local del consistorio.
La alcaldesa ha explicado que los grandes propietarios de viviendas deben ser “corresponsables” en la lucha contra el fenómeno de la ‘okupación’:
María José Catalá ha señalado que otra de las líneas de trabajo de la nueva oficina municipal ‘antiokupaciones’ será asesorar a los propietarios o comunidades de vecinos afectadas por una ocupación irregular de viviendas. En última instancia se trata, según ha afirmado, de ofrecer a la ciudadanía un marco jurídico estable que propicie la salida al mercado del alquiler de las numerosas viviendas vacías.
En este sentido, Catalá ha asegurado que actualmente hay censadas en València 37.600 viviendas desocupadas que suponen un 9% del total de la ciudad. Una cuarta parte de ellas permanecen sin uso porque sus propietarios temen que acaben siendo ‘okupadas’ por personas que no paguen el alquiler, según ha dicho la alcaldesa:
María José Catalá también ha querido dejar claro que desde la oficina ‘antikupaciones’ y a través de los servicios sociales municipales se trabajará para buscar una solución a los casos de viviendas ocupadas de manera irregular por familias vulnerables.
La creación de esta oficina fue un compromiso adquirido por la alcaldesa durante la campaña electoral de los pasados comicios municipales. De acuerdo con los datos ofrecidos por el gobierno local, en 2023 y 2024 la Policía Local de València realizó anualmente alrededor de 800 actuaciones relacionadas con ocupaciones irregulares de viviendas en la ciudad.

