La cocina valenciana sigue demostrando su capacidad para dialogar con el mundo gastronómico sin renunciar a su identidad. En Benidoleig (Alicante), el restaurante Mare ha convertido esa idea en una de las bases de su propuesta: reinterpretar platos internacionales clásicos con ingredientes, técnicas y recetas propias del recetario valenciano.
Los sabores de siempre, en platos "de fuera"
Lejos de limitarse a reproducir fórmulas conocidas, el equipo de Mare parte de elaboraciones emblemáticas de la cocina inglesa y francesa para darles una nueva lectura desde el territorio. El resultado son platos que conservan la esencia de sus referentes originales, pero que incorporan sabores profundamente ligados a la Comunitat Valenciana.
Solomillo Wellington y petit fours a la valenciana
Uno de los ejemplos más llamativos es el solomillo Wellington, que en Mare se reinterpreta con la tradicional pilota valenciana, aportando una identidad local a una receta de origen británico. También destaca su versión de los petit fours, pequeños bocados de inspiración francesa que aquí se elaboran con guiños al dulce valenciano, desde los pastissets de boniato, anís, calabaza o almendra hasta el turrón de Jijona y el corte de panses i ron.

Tal y como explica este miércoles Miquel Gilabert, chef y propietario de Mare, el objetivo de la propuesta es "coger platos reconocibles de otras cocinas y hacerlos nuestros a través del producto y la memoria gastronómica valenciana". El profesional alicantino ofrece una cata en directo de un plato -el solomillo Wellington- que ya está disponible en su carta y que adquieren una nueva dimensión cuando se elaboran con ingredientes y recetas valencianas.


