Durante el encuentro, enmarcado en la programación de actividades que se desarrollará a lo largo de todo el año con motivo del 40 aniversario, se puso en valor el papel social que ha desempeñado la residencia a lo largo de su historia, así como la importancia de reforzar su arraigo en la sociedad vilera.
En la actualidad, el centro cuenta con 86 residentes, una plantilla de 67 trabajadores y está gestionado por el Ayuntamiento. El alcalde subrayó que, pese a los avances logrados en los últimos años, todavía queda trabajo por hacer.
En este sentido, destacó las mejoras llevadas a cabo recientemente, como la adaptación de espacios, la eliminación de barreras arquitectónicas, la reforma de habitaciones y zonas comunes, así como la adquisición de nuevos vehículos. Además, puso en valor las medidas dirigidas al personal, entre ellas la reducción de la jornada laboral de auxiliares a 35 horas, la incorporación de nuevos profesionales y la ampliación de la atención médica.
“Estamos trabajando de forma continua para mejorar no solo las condiciones laborales de los trabajadores, sino también la calidad de vida de los residentes. Porque cuidar a quienes cuidan es fundamental para ofrecer un mejor servicio”, señaló el alcalde.
De cara al futuro, el Ayuntamiento trabaja ya en un proyecto de rehabilitación integral del centro, cuya redacción cuenta con una inversión inicial de 160.000 euros y que superará los 600.000 euros en su ejecución.

