Los dos detenidos, acusados de otro robo en Cartagena, son de nacionalidad argentina y cuando han sido identificados, tras la recopilación de pruebas, ya se encontraban en prisión por otros delitos.
En su modus operandi elegían establecimientos donde sólo hubiera una dependiente. En Benidorm fue una céntrica joyería donde los varones amenazaron a la mujer con una pistola, golpeándola hasta caer al suelo. Sus gritos hicieron que desistieran del robo.
El segundo lugar tuvo lugar en una importante casa de divisas de Benidorm, en mayo, donde tras amenazar y atar a la dependienta sustrajeron más de 6.000 euros y 300 libras esterlinas.

