Podrán acceder libremente los residentes, los vehículos históricos de propietarios de garaje y los servicios públicos como policía, bomberos o ambulancias. Otros usuarios, como inquilinos, taxis, personas con movilidad reducida o invitados de residentes, necesitarán autorización municipal previa.
Además, hoteles, comercios, servicios de reparto, obras o usuarios de centros sanitarios también podrán solicitar permisos específicos. Los vehículos sin etiqueta ambiental dispondrán de un año de moratoria para adaptarse a la nueva normativa. Escuchamos a Francis Muñoz, edil de movilidad.

