Libera a tres ciudadanos

La Policía Nacional desarticula un grupo dedicado a la trata de seres humanos

La red desarticulada captaba compatriotas a los que empleaba recogiendo mandarinas en una finca de la Región de Murcia. Lejos de remunerar ese trabajo, los detenidos, entre los que hay un menor edad, obligaban a las víctimas a pagar por el desplazamiento o la comida.

ondacero.es

Elche | 16.12.2016 14:37

Uno de los detenidos en el momento de ser puesto a disposición judicial.
Uno de los detenidos en el momento de ser puesto a disposición judicial. | Onda Cero Elche

La operación policial ha culminado con la detención en Elche de cuatro personas, tres hombres y una mujer de 42, 39, 37 y 17 años de edad, todos ellos de nacionalidad rumana por un presunto delito de trata de seres humanos. Se ha logrado liberar a tres hombres procedentes de Rumanía, para los que se están realizando gestiones para la repatriación de las víctimas a su país de origen dado que los mismos se encuentran sin medios de vida en nuestro país.

En el operativo policial han participado funcionarios de la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de la Comisaría del Cuerpo Nacional de la Policía de Elche.

Las investigaciones se iniciaron a principios de este mes de diciembre, tras tener conocimiento agentes de la Comisaría de Elche de la existencia de una organización afincada en la ciudad que se estaría dedicando a la explotación laboral de personas extranjeras.

Las pesquisas policiales han constatado que las víctimas de nacionalidad rumana, eran captadas por otra persona de su mismo país, y trasladados hasta Elche con la promesa de trabajar en un campo de Murcia recogiendo mandarinas.

Una vez en Elche se les alojaba en un piso “en lamentables condiciones de salubridad”, según la policía, y a partir de ese momento el control sobre ellos era total, siendo acompañados en todo momento por alguna persona de la organización para realizar cualquier gestión o trabajo.

Además, para evitar que las víctimas pudiera fugarse les fue retenida la documentación así como las cartillas bancarias abiertas expresamente para el cobro del trabajo a través de una Empresa Temporal de Trabajo. Eran incluso sometidos a continuas amenazas hacia ellos y sus familiares en Rumanía.

Según ha informado la Policía Nacional, las víctimas eran trasladas diariamente a trabajar a los campos de Murcia por el cabecilla de la organización, realizando jornadas de más de 15 horas de trabajo, que además de no ser reenumeradas les generaba una deuda por gastos de comida, gasolina, transporte, a lo que había que sumar el coste que se les reclamaba por alojamiento, agua, luz y gasto de transporte desde Rumanía.